MARA VILLAMUZA
Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
Fuentes del Ministerio de Fomento aseguraron ayer que el retraso de alrededor de dos años que acumulará la apertura del enlace entre la Autovía Minera y la de Oviedo-Villaviciosa a la altura de Mudarri, en Siero, obedece a la necesidad de subsanar diversos errores y deficiencias incluidos en el proyecto original, que fue redactado por el Ejecutivo regional pese a que la financiación de la infraestructura corre a cuenta del Ministerio. Las mismas fuentes explicaron que, inicialmente, el nudo iba a ser acometido con fondos mineros. Sin embargo, al producirse desavenencias entre el Gobierno regional y los sindicatos, Fomento y el Principado llegaron a un acuerdo por el que la Administración regional se hizo cargo de pagar los enlaces de Mieres y de Gijón, mientras que Madrid correría con el coste del de Siero. Además, y para acelerar los trámites administrativos, el Ejecutivo autonómico también se comprometió a realizar el proyecto para Mudarri que ahora está en la picota.
El delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, ya indicó el pasado martes en Degaña, durante el acto de inauguración del túnel del Rañadoiro, que la demora en el nudo de Siero se explica por la necesidad de llevar a cabo un «replanteamiento radical» de la planificación inicial, algo que, además, y según avanzó, generará un gasto añadido de alrededor de tres millones de euros. Si no hay nuevos imprevistos, la entrada en servicio de este enlace, fundamental para la vertebración de las comunicaciones en el centro de Asturias, no tendrá lugar hasta abril de 2011, poco antes de los próximos comicios municipales y autonómicos.
Aunque algunos pequeños tramos entraron en servicio un año antes, la Autovía Minera fue inaugurada en 2003, tras una inversión que superó los 200 millones de euros, financiados con fondos mineros. La vía, en la que se han producido importantes problemas de argayos en los últimos años, se puso en funcionamiento sin enlaces. Es decir, sin conexiones directas con la autopista Oviedo-Campomanes (A-66), de salida a la Meseta, en Mieres, ni con el entramado circulatorio de Gijón, ni tampoco con el paso de la autovía Oviedo-Villaviciosa en Siero, pese a que transita justo por encima de ella a través de un viaducto. Tras el acuerdo de financiación entre Asturias y Madrid, los dos primeros nudos abrieron en 2006 y en 2007, respectivamente.
Las obras de Mudarri, que incluyen la construcción de 22 kilómetros de nuevos viales, fueron adjudicadas en abril de 2007 a la unión temporal de empresas integrada por Coprosa y Contratas Iglesias, con un presupuesto de 39,3 millones de euros y un plazo de ejecución que ya finalizó el pasado marzo.
Pese a que en algunas zonas parecen estar casi concluidos, los trabajos llevan varios meses prácticamente paralizados, debido a la necesidad de reajustar buena parte del proyecto y por la firme decisión de Fomento de atender las aportaciones vecinales y del Ayuntamiento de Siero, que tampoco estaba muy satisfecho con el proyecto original. Como consecuencia, a día de hoy todavía hay grandes estructuras de los viales principales que permanecen sin concluir y, además, también están pendientes otras salidas menores y modificaciones puntuales.