Oviedo / Alto del Praviano,
L. Á. VEGA / I. PULIDO
El frente polar que se abate sobre Asturias desató el caos en las comunicaciones asturianas, especialmente a lo largo de la tarde de ayer. Por segunda vez en este invierno, la autopista del Huerna fue cerrada de forma preventiva debido a la falta de visibilidad provocada por una ventisca en el tramo asturiano de la carretera. El cierre se inició a las siete y media de la tarde y a las once menos cinco de la noche se reabrió sólo para vehículos, aunque la ventisca aún afectaba a un tramo de unos 300 metros de carretera.
El dispositivo para estos casos funcionó a la perfección y no hubo vehículos atrapados. Dos quitanieves escoltaron a las nueve y media de la noche a un autocar de Alsa que cubría la línea León-Oviedo y a otros quince vehículos. Otros dos completaron el recorrido hacia León.
En el resto de la región, las nevadas y las granizadas intermitentes pusieron las cosas muy difíciles a los conductores, especialmente en la Autovía del Cantábrico (A-8) y la autopista «Y», donde se registraron retenciones de hasta siete kilómetros. La nieve obligó a cortar hasta doce puertos de montaña y seis carreteras. En otros 171 tramos se precisaban cadenas, incluido Pajares, que quedó cortado para camiones.
Centenares de vehículos se vieron inmersos en la retención que durante más de dos horas siguió, hacia las cuatro y media de la tarde, a una fuerte granizada en la Autovía del Cantábrico, a la altura de Soto del Barco. Pese a la actividad incesante de dos máquinas quitanieves, los operarios de conservación de carreteras se vieron desbordados y fueron incapaces de evitar las caravanas. La situación se agravó debido a la salida de un vehículo en la mediana. El tráfico en sentido Avilés volvió a circular con fluidez a las siete de la tarde. Esta situación ya se vivió el pasado invierno. También en la vieja carretera nacional hubo problemas. A la altura de Carcedo, la fuerte granizada provocó que un camión quedase atravesado, lo que dificultó el acceso al aeropuerto de Asturias.
En la «Y», a la altura de Serín, el granizo y la nieve alcanzaron tal dureza que hubo algunas salidas de vía. En torno a las nueve de la tarde se formaron caravanas en este punto en sentido Gijón. En la autopista de la Meseta (A-66) también se registraron, hacia las ocho de la tarde, caravanas en sentido a Oviedo, a la altura de La Bolgachina, y también en Soto de Ribera. En otras carreteras se vivieron situaciones parecidas. En la que une Navia con Grandas de Salime (AS-12), por ejemplo, las condiciones se hicieron tan duras que algunos vehículos se salieron de la carretera.