No se libraron ayer de problemas para circular los autobuses urbanos de Oviedo y los taxis, además de numerosos conductores. Los problemas se produjeron bien entrada la tarde, cuando arreció el temporal y comenzó a nevar intensamente. Muchos viajeros tuvieron que optar por caminar hasta sus domicilios o lugares de destino, ya que hasta cuatro líneas se vieron bloqueadas, sin poder salir a los barrios, en la glorieta de San Lázaro. Lo mismo le sucedió a un buen número de taxistas, a los que la nieve sorprendió sobre el asfalto. Muchos conductores se vieron obligados también a dejar aparcados sus coches y realizar a pie el camino.