MAXFERAEREA.COM
Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
El Gobierno regional devolvió ayer la pelota a Fomento y negó cualquier tipo de responsabilidad en los retrasos y sobrecostes del enlace entre la Autovía Minera y la de Oviedo a Villaviciosa en Mudarri (Siero), un esperado nudo de comunicaciones que no abrirá hasta la Semana Santa de 2011, dos años después de lo previsto, y que costará más de 42 millones de euros, tres por encima de lo presupuestado. Aunque fuentes ministeriales insistieron otra vez ayer en que la demora y el gasto extraordinario obedecen a la necesidad de mejorar el proyecto, que fue redactado por la Administración autonómica, la Dirección General de Carreteras del Principado sostiene que este documento se hizo «atendiendo en todo momento los condicionantes planteados por Fomento, que fue quien supervisó y aprobó técnicamente el proyecto y es responsable de la actuación». Es más, desvinculándose por completo de los trabajos en Mudarri, el Ejecutivo regional asegura que «no tiene conocimiento oficial» de la introducción de cambios en el planteamiento inicial.
Ante la polémica desatada a cuenta del retraso y el sobrecoste en el enlace, la Dirección General de Carreteras quiere dejar claro que «cualquier cambio posterior o la idoneidad de la nueva solución son ajenos a la Administración del Principado». Tras reiterar que «ni tan siquiera se conocen oficialmente los cambios que se están efectuando», los portavoces del Gobierno autonómico insisten en que el proyecto del enlace de Siero «fue aprobado y supervisado por la Administración responsable, a través del Ministerio de Fomento, por lo que entendemos que, en caso de haber existido algún tipo de anomalía, lo lógico hubiera sido ponerlo de manifiesto y subsanarlo antes de que se aprobase el proyecto».
Según la información difundida ayer por Carreteras, «con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al Gobierno, y tras años de paralización por parte del Partido Popular (PP), se llegó a un acuerdo con el nuevo Ejecutivo por el cual el Principado se hacía cargo de la ejecución de los enlaces de Gijón y de Mieres, y el Ministerio de Fomento del de Mudarri». No obstante la Administración autonómica, con el objetivo de agilizar las actuaciones, aceptó asumir la redacción del proyecto de Siero que ahora se ve rodeado de polémica. Aunque algunos pequeños tramos entraron en servicio un año antes, la Autovía Minera fue inaugurada en 2003, tras una inversión que superó los 200 millones de euros de fondos mineros. La vía, en la que se han producido importantes problemas de argayos en los últimos años, se puso en funcionamiento sin enlaces con la autopista Oviedo-Campomanes (A-66), en Mieres, ni con el entramado circulatorio de Gijón, ni tampoco con el paso de la autovía Oviedo-Villaviciosa por Siero.
Oviedo, J. A. O.
La autovía entre Mieres y Gijón, uno de los grandes emblemas de los fondos mineros, responde a un proyecto presentado en 1997 por el Gobierno regional, con Sergio Marqués de presidente y Juan José Tielve como consejero de Fomento. Las obras arrancaron en 2000 y un par de años después entraban en servicio algunos pequeños tramos. Sin embargo, la inauguración oficial de todo el trazado no se produjo hasta 2003, eso sí, sin que se hubiese solventado aún el problema de los enlaces. Y es que la nueva vía abrió al tráfico sin nudos de conexión en Mieres y en Gijón, y sin una entrada directa a la autovía Oviedo-Villaviciosa, pese a que pasa por encima de ella en Siero.
Tras una intensa y larga polémica, el Gobierno central y el autonómico llegaron a un acuerdo para financiar el coste de los enlaces. El Principado pagaría los de Mieres y Gijón, mientras que Madrid se haría cargo del de Siero. No obstante, y con el objetivo de ir ganando tiempo, la Administración autonómica también asumió la redacción del proyecto del de Mudarri. El primer enlace de la autovía en entrar en servicio fue el de Mieres, en 2006, imprescindible para la conexión con la A-66, que va de Oviedo a Campomanes y es la principal salida hacia la Meseta a través de la continuidad por el Huerna. Un año después, estaba listo el nudo de Gijón. Sólo quedaba entonces pendiente el enlace de Siero, que, una vez adjudicado, se iba a inaugurar en marzo del pasado año. Tras unos primeros meses de intenso trabajo, la obra de Mudarri entró en un lento declive. El pasado martes, Antonio Trevín reconoció que la necesidad de introducir cambios en el proyecto redactado por el Gobierno regional impiden que el nudo esté operativo antes de la Semana Santa de 2011. La última inauguración prevista se produciría once años después del inicio de las obras.