Oviedo, L. Á. VEGA
El temporal comenzará a remitir mañana, domingo, por la tarde, aunque, para alcanzar ese respiro, los asturianos tendrán que superar la prueba de este sábado, en el que está previsto que continúen las nevadas a una cota de cien metros e incluso por debajo: al nivel del mar. El domingo de madrugada se espera, además, que el termómetro caiga de forma espectacular. Se prevén mínimas de hasta 16 grados bajo cero en la Cordillera, lo que da idea de las fuertes heladas previstas para la región. Pero no sólo en las montañas, en toda la región se sentirá el frío. Por ejemplo, en Oviedo está previsto que el termómetro caiga hasta seis grados bajo cero, hasta tres bajo cero en Gijón y Avilés, a siete bajo cero en Langreo, Mieres y Cangas del Narcea, y hasta once bajo cero en concejos situados en cotas altas, como Ponga.
El domingo por la tarde, el temporal comenzará a remitir, con un ascenso de la cota de nieve, hasta los 300 metros, lo que se traducirá en menos frío y nieve. Para el lunes se espera un aumento de las temperaturas, pero no la desparición de las precipitaciones, que serán de nieve sólo ya en cotas altas.
Ayer, viernes, ya se registraron temperaturas bastante bajas. En Oviedo, por ejemplo, el termómetro cayó a un grado bajo cero. En el aeropuerto de Asturias se dio una mínima de 1,6 grados, y en Gijón, dependiendo del observatorio, las mínimas oscilaron entre 2,1 y 2,9 grados. Fue en la Cordillera donde se registraron las temperaturas más bajas: diez bajo cero en Fuentes de Invierno, ocho bajo cero en Leitariegos y nueve bajo cero en Pajares, La sensación de frío en estas zonas, con nevadas incesantes, fue, sin embargo, muy superior, cinco y hasta siete grados más por debajo de cero. Todas las estaciones de esquí permanecieron cerradas, una mala noticia transitoria para los esquiadores, puesto que en pocos días podrán disfrutar de los grandes espesores alcanzados con las últimas nevadas.
En cualquier caso, las temperaturas de este temporal no han sido tan frías como la del anterior temporal de frío siberiano del pasado mes de diciembre, que dejó mínimas más bajas en la Cordillera y en el resto de la región. La explicación del actual frente que azota Asturias hay que buscarla en la confluencia de una borrasca muy profunda en el área mediterránea, concretamente en el golfo de Génova, con un anticicón atlántico muy alargado, que alcanza incluso Islandia, y que empuja por el pasillo creado aire muy frío. El temporal se ha cebado especialmente en Cataluña, donde ayer se reabrió la circulación hacia Francia por la autovía del Mediterráneo (AP-7). Hubo otras autovías con problemas, en Galicia, Burgos, Albacete y Cuenca, donde nevó con mayor intensidad que en Asturias.