Mieres del Camino, J. L. S.
Cada vez que nieva el repartidor de pan Juan Robles pone el despertador media hora antes. «Son los días en los que más se tarda en hacer la tarea, hay que tener mucho cuidado e ir más despacio de lo normal con la furgoneta», señala. Las ventas también suelen incrementarse esos días. De hecho, ayer, según explica, «los clientes compraron algo más de pan que de costumbre por si la situación empeoraba en las próximas horas y no podíamos volver a subir a los pueblos».
Algunas de las localidades que Robles recorre de forma diaria con su furgoneta tuvieron que quedar desabastecidas por la imposibilidad de acceder por carretera, aunque, según señala, «no fueron demasiadas». Alguno ubicado en la zona alta de Mieres y en el valle de Loredo. Aunque Robles señala que las mayores complicaciones en la carretera se las encontró en pueblos de Lena, donde, apunta, «ya desde primera hora de la mañana la Guardia Civil estaba restringiendo el tráfico».