Lena / Aller,
D. MONTAÑÉS
El crudo temporal ha dejado en las cumbres asturianas un sugestivo y pulcro manto blanco que bajo su apariencia idílica esconde un latente peligro. La Federación de Montaña y los equipos de rescate de la Guardia Civil advirtieron ayer de un «muy alto» riesgo de aludes. Los expertos consultados son tajantes, quienes se adentren los próximos días en la Cordillera «deberán extremar las precauciones».
El federativo Ángel Fernández Ortega fue tajante: «El monte está muy peligroso y la acumulación de nieve en poco tiempo hace muy probable que las placas no aguanten tanto peso y se produzcan aludes». La Guardia Civil comparte los temores de los montañeros: «Más que la cantidad de aludes, ahora el peligro es que las avalanchas pueden ser muy grandes, mucho más peligrosas de lo normal», apuntaron los portavoces del servicio.
Si los aludes representan la cara amenazante de la abundancia de nieve, el aspecto positivo lo asumen las estaciones invernales. Aún así, en Pajares y Fuentes de Invierno todavía no se ha descorchado champán. El fuerte viento afeó la jornada de ayer. El complejo lenense no pudo abrir hasta la una de la tarde. Fuentes lo hizo un poco antes, con once pistas y casi 7 kilómetros esquiables. En conjunto, unos pocos cientos de usuarios, un pobre balance. De cara el fin de semana, las previsiones meteorológicas anuncian mal tiempo, otro contratiempo.