Oviedo, J. A. O.
El futuro de los diez controladores aéreos que trabajan en Santiago del Monte está en el aire. El ministro de Fomento, José Blanco, anunció ayer en una comparecencia parlamentaria su intención de sustituir la labor de estos profesionales por sistemas automatizados en una decena de terminales españolas en las que se producen menos de cincuenta operaciones diarias, «pese a contar con magníficas instalaciones». Aunque el aeropuerto de Asturias está ligeramente por debajo del listón marcado por Blanco, fuentes ministeriales no aclararon ayer si estará entre los aeródromos en los que se suprimirán los controladores. En principio, según los portavoces del Ministro, el nuevo sistema, «que permitirá reducir los costes de los servicios de navegación aérea al ocupar a los profesionales en los aeropuertos en los que son estrictamente necesarios», comenzará a aplicarse en las instalaciones canarias de El Hierro o La Gomera.
Pese a que Fomento no especificó qué otros aeropuertos pasarán a contar con sistemas automatizados como los que ya hay en numerosas terminales europeas y norteamericanas, los controladores de Santiago del Monte, que tampoco tienen ningún tipo de confirmación oficial sobre los planes concretos de Fomento, están convencidos de que serán trasladados a otros aeropuertos, posiblemente de Galicia o de Cataluña. El hecho de que Blanco haya puesto el límite en las cincuenta operaciones es, a juicio de los profesionales, «una cortina de humo para desalojar las torres que no les interesan, entre ellas la de Asturias».
La comparecencia de Blanco no despejó el futuro de la torre de control de Santiago del Monte, pero sí permitió conocer que las instalaciones aeroportuarias asturianas cerraron el ejercicio de 2009 con unas pérdidas de 4,21 millones de euros y una deuda imputable de 68,22 millones, frente a un activo fijo neto de 44,20 millones de euros. Además, la previsión de Fomento es que la terminal concluya este año con otros 4,08 millones de pérdidas, rebajando la deuda a 66,17 millones de euros.
Lo cierto es que, de acuerdo a los datos ofrecidos ayer por Blanco, de los 48 aeropuertos gestionados por Aena únicamente diez obtuvieron beneficios económicos durante el año pasado. Se trata, en concreto, de los de Alicante, Palma de Mallorca, Gerona, Tenerife Sur, Málaga, Gran Canaria, Ibiza, San Javier y Bilbao.
El resto de las instalaciones aéreas dependientes de Aena tuvieron pérdidas económicas, destacando que Barajas, en Madrid, presentó un balance negativo de más de 300 millones, con una deuda acumulada que ya supera incluso los 6.000 millones de euros.
Le sigue, a distancia, El Prat, que acabó el año con 42 millones de euros y una deuda de 1.813 millones. En el Noroeste, y dejando a un lado a Bilbao, que ofrece un balance positivo, Santander perdió 4,68 millones de euros, con una deuda de 83,68 millones. Por su lado, León, que apenas tiene actividad pese a las grandes inversiones, cerró el ejercicio con 6,9 millones de pérdidas, mientras que el saldo negativo en Santiago fue de 10,23 millones y en Vigo, de 6,86.
Sueldos de oro.
El triple que los británicos
José Blanco aseguró ayer, durante su intervención en el Congreso, que en España hay 2.300 controladores aéreos, que en 2008 cobraron una media de 334.000 euros por 1.600 horas de trabajo. Estos altos ingresos, según indicó el Ministro, triplican a los que reciben los profesionales británicos.
Hasta 900.000 euros
De acuerdo a los datos que ayer ofreció el Ministro en sede parlamentaria, hay controladores que llegaron a cobrar hasta 900.000 euros anuales debido a la acumulación de horas extra. Además, Blanco aseguró que 713 profesionales perciben entre 340.000 y 540.000 euros, retribuciones que calificó de inasumibles.