Oviedo, Pablo GONZÁLEZ
Los voluntarios de Protección Civil se han convertido en el mejor refuerzo de los servicios de urgencias ante las consecuencias del temporal de frío y nieve que ya comienza a ser historia. Limpiezas de caminos, atenciones sanitarias de primeros auxilios, apoyo en rescates, acompañamientos a ancianos con problemas para moverse entre la nieve y el hielo, escolta a médicos en acto de servicio... Éstos son sólo algunos de los trabajos que las agrupaciones de voluntarios han realizado a lo largo de los últimos cinco días.
En Oviedo, y durante las jornadas más duras, sus miembros comenzaban a patrullar a partir de las 16.30 horas hasta altas horas de la madrugada en busca «de indigentes a los que informamos sobre los albergues disponibles. Si no quieren ir, les damos café caliente y mantas», asegura José Manuel López, responsable del servicio en la capital. «Se atendieron bastantes caídas, y hasta tuvimos que sacar de un piso de la zona de Llamaquique a una persona en fase terminal porque la nieve acumulada impidió la entrada de la ambulancia», tercia Marcos Álvarez, uno de los jefes de equipo.
Otras tareas para las que sus servicios han sido requeridos fueron «talar ramas de los árboles de los parques para evitar que cedieran con el peso de la nieve», sentenciaba Álvarez. Para Francisco Rodríguez, coordinador de la agrupación de Piloña, la «nevadona» caída días atrás «ha sido increíble». Tanto es así que sus compañeros tuvieron que acudir al auxilio de más de un anciano enfermo atrapado en su casa por culpa de la nieve «para poder bajarlo». En Piloña los miembros de los equipos estuvieron activos 24 horas. Al igual que en Mieres, donde doce de sus miembros, como Ramón Fadón, Lorena Castañón o Víctor Manuel Martínez, estuvieron desde el viernes hasta el domingo «sin dormir más de tres horas seguidas», explicaba su coordinador, Vicente Ortega. En Carabanzo «tuvimos que caminar un kilómetro entre la nieve para bajar hasta el todoterreno a un minusválido», mientras lamenta cómo unos problemas burocráticos «nos han impedido usar una ambulancia nueva donada por una entidad bancaria».