Vitoria, Pablo GONZÁLEZ, Enviado especial de LA NUEVA ESPAÑA
Patxi López quiere un AVE del Cantábrico por toda la cornisa, entre el País Vasco y Galicia. El presidente vasco defendió la necesidad de este AVE, un proyecto que el Gobierno del Principado no ve prioritario, durante la primera cumbre de los ejecutivos vasco y asturiano celebrada en Vitoria con la presencia de buena parte de los consejeros y altos cargos de ambas comunidades. El presidente vasco cree que contar con la línea «sería extraordinariamente importante para nosotros», y aseguró que su Gobierno «nunca ha rechazado» la posibilidad de unir el País Vasco a través de la alta velocidad con el oeste peninsular, hacia Asturias y Galicia, «al revés, la avalamos y la potenciamos. Queremos conectar desde Madrid a Lisboa o con París a través de la alta velocidad. España está haciendo un esfuerzo enorme, tejiendo una red de alta velocidad que la convierte en el país del mundo que más kilómetros tiene de alta velocidad».
Frente a López, el asturiano Vicente Álvarez Areces puso los inconvenientes a una infraestructura nacida dentro del «plan Galicia» diseñado en tiempos de José María Aznar en la Moncloa para compensar a las comunidades afectadas por los vertidos del petrolero «Prestige». «Hemos dicho sí a la alta velocidad transversal, teniendo en cuenta que la prioridad es la radial (el AVE a Madrid), pero no a toda costa», apuntó. Areces y su Gobierno apoyan su resistencia al proyecto en el impacto que la obra puede tener en el litoral asturiano. «No es lo mismo la posición en el territorio de cada comunidad autónoma. Para que venga desde el Occidente peninsular hacia el País Vasco tiene que recorrer una escasa rasa litoral. Se pueden producir impactos medioambientales muy serios que nosotros queremos evaluar. Sí, pero ojo con el trazado, que es muy importante», dijo el presidente asturiano para aclarar ante López que «nunca se rechazó la posibilidad» de poner en marcha el proyecto.
De todas formas, Areces aclaró que la prioridad del Principado en estos momentos -«ante la escasez de recursos públicos»- sigue siendo la conexión del AVE con Madrid, que el Ministerio de Fomento calcula lista para finales de 2015, mientras que la variante de Pajares, la parte de la obra más complicada, está anunciada para 2012.
En la Autovía Dos Mares entre Cantabria y el Mediterráneo, la situación es la contraria. La apoyan Asturias y Cantabria, y se opone el País Vasco. Patxi López reconoció que, a pesar de todos los intereses que tienen en común las regiones cantábricas, «a veces tendremos intereses contrapuestos, como es lógico. En Euskadi vamos a potenciar un modelo logístico que tiene en cuenta nuestros puertos, que nos configure como un nudo logístico de infraestructuras de salida rápida de mercancías a través del ferrocarril y a través del mar. Por eso la apuesta por las autopistas marinas es evidente. Es lo que estamos haciendo y no vamos a ahorrar ningún esfuerzo hasta conseguirlo».
Por su parte, Vicente Álvarez Areces trató de eludir la cuestión argumentando que «hoy (por ayer) estas cuestiones no han estado en nuestra agenda. Es el primer encuentro que mantenemos en el que se han tratado cuestiones de mucha profundidad. Hemos puesto encima de la mesa todo lo que une a nuestras comunidades. No hemos venido aquí a buscar diferencias, sino elementos y nexos de unión, que hay muchísimos, la inmensa mayoría». Aunque sí aclaró que la autovía se plantea para «acortar distancias y mejorar las comunicaciones. Entiendo que si uno está en el noroccidente peninsular y quiere llegar al Mediterráneo cuanto más cortas sean las distancias, mejor, más se enriquece el país en las interconexiones. Pero nunca se han planteado para evitar pasar por el País Vasco, sino para llegar antes y por trayectos más cortos».
Uno de los puntos en los que ambos presidentes hicieron hincapié fue en el refuerzo de las interconexiones gasísticas de la Cornisa Cantábrica con Francia mediante nuevos gasoductos de transporte a alta presión, además de dar un impulso a la interconexión entre Asturias y el País Vasco a través de Cantabria. Esta cuestión permitirá dar salida al gas que se producirá en las plantas regasificadoras previstas en el Principado. También se abordó la cuestión de la construcción de las interconexiones de alta tensión con Francia y la culminación del eje Norte para el transporte de energía eléctrica en el que se encuentra la línea Soto-Penagos, rodeada de tanta polémica como la de Sama-Velilla, y que es vital para llevar adelante la apuesta de los socialistas asturianos sobre el cambio de modelo energético en la región.