Oviedo, M. P.
El Gobierno regional, afirma Ramón García Cañal, ha rechazado sistemáticamente su pretensión de que el canon de saneamiento sea de aplicación «gradual, de forma que paguen su cuantía íntegra solamente aquellos ciudadanos que tengan los colectores y las obras terminadas». Esta progresividad en el cobro, que sí estaba prevista en la ley primigenia, fue derogada en 2000, justo antes de que se empezase a cobrar el canon. Según la redacción inicial de la norma de 1994, en cuyo desarrollo posterior se cuantificaban incluso los porcentajes de ese pago progresivo, «el cien por ciento del canon sólo se aplicará en un concejo cuando esté en funcionamiento el conjunto de los sistemas básicos de depuración correspondientes al mismo». La aplicación pasó después «íntegramente a todos los consumos de agua, reales o potenciales, siempre que los vertidos se realicen a redes públicas de alcantarillado».
Una vez sentado que se paga sin excepciones, el Principado prevé utilizar la recaudación que salga del canon para invertir más de noventa millones de euros este año en obras de saneamiento. El incremento de la tasa, eso sí, ha justificado una advertencia del Consejo Económico y Social (CES), para quien la subida, sostenida desde 2000 pero especialmente intensa en los últimos años, además de ser «preocupante», «debería aplicarse de forma gradual en el tiempo».