Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
Al contrario de lo que sucede con la línea de alta tensión Sama-Velilla, la cúpula del PSOE de Castilla y León sí que coincide con la Federación Socialista Asturiana (FSA) en la valoración del proyecto para la recuperación del denominado tren de la Plata. A su juicio, la puesta en marcha de un corredor ferroviario de altas prestaciones entre los puertos de Algeciras y de Gijón es una iniciativa interesante, pero no una prioridad. Es más, el secretario general de los socialistas castellano-leoneses, Óscar López, cree muy difícil que se lleve a cabo, tanto por cuestiones económicas como demográficas.
Por su parte, el secretario de organización del PSOE asturiano, Jesús Gutiérrez, ya dejó claro hace un par de meses, cuando varias cámaras de Comercio pusieron el proyecto encima de la mesa, que la región tiene otras prioridades en materia de comunicaciones, fijando como primer objetivo la conclusión de las obras ya encauzadas, entre ellas el remate del AVE Madrid-Gijón. Eso sí, en línea con la postura de sus correligionarios de Castilla y León, Gutiérrez estima que el tren de la Plata es una propuesta a estudiar con detalle y que en ningún caso debe caer en saco roto.
Frente a las dudas socialistas, el PP defiende con entusiasmo la habilitación de este corredor e, incluso, reclamará a Fomento, a través del Gobierno castellano-leonés, presidido por Juan Vicente Herrera, que sea incluido en la próxima revisión del plan estratégico de infraestructuras y transporte (PEIT). A nivel regional, Ovidio Sánchez sostiene que resulta «fundamental» para conectar al Principado con ejes de desarrollo económico de gran relevancia, un aspecto que también ha sido puesto de manifiesto por la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y por las cámaras de Comercio de Oviedo, Gijón y Avilés. Por su lado, IU se suma a la defensa de la recuperación de esta histórica ruta, que, a su entender, debe de centrarse en las mercancías.
El proyecto del tren de la Plata ha sido impulsado por cámaras de Comercio de Asturias, Castilla y León, Extremadura y Andalucía. En líneas generales, consiste en la construcción de una infraestructura nueva, de altas prestaciones, a partir del viejo trazado de algo más de 300 kilómetros entre Plasencia (Cáceres) y Astorga (León), cerrado al tráfico hace ahora 25 años. Tal y como está planteado en los estudios, el corredor contaría con un trazado central con cabeceras en Sevilla y en Gijón y estaría dotado de instalaciones intermodales de tren y de carretera en Salamanca y León, complementadas con otros dos focos de captación de tráfico en Plasencia (Cáceres) y Benavente (Zamora). El plan de las instituciones camerales también prevé una salida a Galicia, a través de enlaces ubicados en Benavente y en Astorga.
El acceso a Asturias está pendiente de la solución definitiva para la Variante. Los trenes pasarían por los túneles bajo la Cordillera en el caso de que, finalmente, el Ministerio de Fomento habilite un tercer hilo para permitir el tránsito de convoyes de ancho ibérico, el utilizado por Renfe. En el caso contrario, usarían el actual paso de Pajares, por el que circulan desde hace ya más de dos años los trenes Alvia, de altas prestaciones.