Oviedo
Los Verdes de Asturias rechazaron ayer responsabilidad alguna en los vertidos de rocas al río Carondio, en Allande, porque la construcción de la pista que propició el vertido «fue anterior a la llegada de nuestro grupo al Gobierno regional».
Del mismo modo, los socios del PSOE en el Ejecutivo sostienen que el impacto ambiental de una obra de este tipo, una pista de 700 metros, «aunque se hubiese ejecutado mal y merezca sanción y rechazo, tiene escasa relevancia frente al que producen autovías, líneas de alta tensión, regasificadora, ampliación del puerto de Gijón, centrales térmicas...».
Del mismo modo, el grupo aplaude con cierta sorna que haya sido el ex presidente del Principado Juan Luis Rodríguez-Vigil, «hasta hoy nada sospechoso de ecologista», quien presentara la denuncia, si bien rechazan de manera contundente «que un ex presidente del Principado intente por todos los medios ensuciar el buen nombre de Los Verdes de Asturias».
Del mismo modo, recuerdan que las empresas son responsables «en exclusiva» de las actuaciones fuera de proyecto que realicen para ejecutar las obras contratadas por la administración y de los daños que puedan causar «por accidente» a otras propiedades, ya sean públicas o privadas.