Cangas de Onís / Oviedo
J. M. CARBAJAL / R. MURIAS
La caza mueve en Asturias ocho millones de euros al año, según los cálculos de Asocipas, la asociación de empresas cinegéticas. A este desembolso inicial hay que sumar las partidas que se derivan para hacer frente a los pagos de las afecciones a la cabaña ganadera. Según el portavoz de Asocipas, «el año pasado las sociedades de cazadores pagaron más de un millón de euros en daños a los agricultores y 83.000 euros en concepto de franquicias por los daños causados por atropellos en carreteras».
Este desembolso económico ha puesto contra las cuerdas a muchas sociedades de cazadores, «que tendrán que disolverse o pedir un préstamos para seguir adelante», explican desde Asocipas. Un cazador paga por cazar quince días en el Principado de 300 a 700 euros, dependiendo de los cotos «pero supone mucho más el pago de los daños», concretan los aficionados a la caza. Otro problema que denuncian desde el sector es que ninguna compañía de seguros los quiere asegurar por practicar un deporte de alto riesgo. «Estamos hasta el cuello y no sabemos cómo se va resolver el problema. Lo que queremos es que se redacte un nuevo baremo de daños que se ajuste a la realidad», solicita el portavoz del colectivo. En menos de tres meses dos de los colectivos deportivos con más aficionados en Asturias se han levantado en pie de guerra en contra de la Administración. Primero fueron parte de los pescadores que se oponen a las restricciones de la nueva normativa de pesca del salmón que instaura, por primera vez, un período de pesca sin muerte. Ahora son los cazadores.