Oviedo / Lugo,
Agencias / L. PALACIOS
La fiscalía elevó ayer de cuatro a siete años la petición de cárcel para el médico forense asturiano Manuel Jesús Rodríguez, por un supuesto delito de maltrato hacia su ex pareja en 2004. El juicio contra el facultativo se reanudó ayer en los Juzgados de Lugo tras dos suspensiones por el temporal y por la ausencia de un testigo de la defensa.
En la vista, además, la fiscalía incrementó de 10 a 15 años el alejamiento del procesado, que ejerce de forense en los Juzgados de Luarca y Castropol, de la mujer con la que mantuvo una relación sentimental y con la que llegó a convivir, cuando ella ejercía de periodista en la costa de Lugo.
La vista oral se reinició con la declaración de un ex novio de la víctima, que manifestó que lo había denunciado por acoso. También testimonió que fue amenazado con una pistola por el procesado. La acusación mantuvo que el acusado desde el principio de la relación, iniciada en 2001 y rota en 2004, «hostigaba» a la mujer, dando por acreditado el acoso a través del móvil, con 385 llamadas en una ocasión y mensajes «injuriosos» a través del teléfono con insultos como «zorra» y «buena putita».
Manuel Jesús Rodríguez, por su parte, aseguró ayer sentirse «bien», al estar del «lado de la verdad», aunque admitió que el caso por el que ha sido juzgado le ha «afectado a nivel profesional». «Me ha afectado a mí a nivel profesional y a aquellas personas a las que presto atención asistencial», explicó el forense momentos antes de entrar en la sala de los Juzgados de Lugo y escuchar la petición de la fiscalía por los delitos de coacciones y lesiones psíquicas a su ex pareja.
Aunque en un principio se resistió a hacer declaraciones, el acusado accedió posteriormente y aseguró que «a lo largo de las declaraciones» que se han producido en la sala «ha quedado bastante claro quién se contradice y quién ha mantenido la verdad desde siempre». «Llevo 19 años trabajando, cinco en atención primaria y 14 años en la Administración de Justicia como médico forense, y no he tenido nunca ningún problema», zanjó.