ARTURO ROMÁN
Michu rechazó la oferta del Sporting de Gijón porque no le convencía o porque no le sienta bien a la cara el rojiblanco. El caso es que el jugador, nacido en Oviedo y formado en el Real Oviedo, decidió no «cuernear» a su blanquiazul y quedarse donde está, en el Celta de Vigo, que también va de celeste. Pero los hay que cambian de tono con más facilidad, como Alonso, que ahora va de rojo y eso que hubo un tiempo en que sólo nos lo imaginábamos de azul, como a Michu. Si Michu hubiese fichado por el Sporting se habría convertido en un «hereje» para muchos, pero como no fichó, ahora resulta que es un honrado de los pies a la cabeza; esto pa los del Oviedo. Alonso cambió el negro de Minardi y ya nadie se acuerda, y ahora se carga la marea azul y poco más da. El caso es que Fernando Alonso puede que vuelva a ganar con el mono rojo y es ahí donde está la ilusión, en estar en primera línea. Y el pobre Michu sufriendo en Segunda por no cambiarse al rojo, al del Sporting de Primera. ¿Quién se acuerda de que Luis Enrique también jugó en el Madrid?