Oviedo, P. G. / R. L. M.
La Consejería de Medio Ambiente quiere aumentar la cuantía de las indemnizaciones que los cazadores con cotos tienen que pagar a los agricultores por los destrozos de especies cinegéticas a los cultivos. Pero esta subida no afectará a todo tipo de cultivos y será menor de la propuesta en febrero de 2008, que multiplicaba por tres las tasas actuales.
La Consejería renuncia a triplicar las ayudas y con el nuevo baremo Medio Ambiente quiere ajustar la valoración de los daños a la crisis y también pretende aplicar diferentes tasas en función de si las fincas están provistas de cierres, tal y como ya se hace en otras comunidades autónomas. No obstante, estas previsiones de subida chocan con las pretensiones de numerosas sociedades de cazadores que gestionan cotos regionales. Según sus representantes, una de cada cuatro entidades de este tipo se encuentran en quiebra técnica al no poder hacer frente a los pagos por daños de las especies cinegéticas.
La caída de los precios de los cultivos en el mercado es el motivo que argumentó la viceconsejera para defender un nuevo baremo ante los sindicatos agrarios en una reunión mantenida el verano pasado y en la que, según los cazadores, ellos no fueron invitados a participar. En esta reunión, Medio Ambiente presentó un borrador del nuevo protocolo de tramitación de daños provocados por especies cinegéticas en cotos regionales de caza, y que, según la Consejería, «fue enviado a todas las asociaciones mayoritarias de caza y agrícolas en julio de 2009», algo que también niega el representante de los cazadores en el Consejo de Caza. «No hemos recibido nada y no tenemos constancia de que haya ningún borrador», explica Arturo Nicolás, vocal del Consejo de Caza en representación de los aficionados a este deporte.
Antes de entrar en vigor el nuevo baremo se ha encontrado con la oposición de, al menos, una de las partes afectadas. Y es que los cazadores quieren que se tenga en cuenta un estudio que ellos solicitaron a un gabinete de expertos en 2008, justo después de conocer las pretensiones del Principado de multiplicar las tasas por tres. Este incremento de las indemnizaciones era la propuesta del informe que presentó la empresa Tragsa, y que había sido solicitado por el Principado de Asturias. Tragsa proponía que los pagos se efectuasen según la zona en la que se ubicasen los cultivos y hacía una división de la región en tres tramos: zona de costa, media y alta. Pero esta propuesta ha quedado descartada de forma definitiva por la caída de los precios de los cultivos en el mercado a causa de la crisis. El borrador actual prevé mantener el baremo por trimestres y tipo de cultivo.
Los cazadores aseguran desconocer las pretensiones de Medio Ambiente. «Estamos esperando a que nos respondan algo sobre el informe que nosotros presentamos hace dos años, y eso que se comprometieron a decirnos algo en menos de quince días», asegura el presidente de la Federación de Caza de Asturias, Jesús Suárez Benito. Según Benito, si se aplicase el baremo que Medio Ambiente defendía en 2008, «estaríamos en la ruina».
Pese a las críticas recibidas por parte de las sociedades de cazadores, la Consejería defiende su gestión y asegura que «Asturias cuenta con un sistema de reconocimiento y abono de los daños que se encuentra entre los más completos, avanzados y equitativos de España, si no el que más».