Oviedo,
P. GONZÁLEZ / J. A. ARDURA
El PP ha cargado las tintas contra el viaje institucional del Principado a Cuba, uno de los cuatro países que visitará la delegación encabezada por Vicente Álvarez Areces la próxima primavera, en los que viven casi 18.000 asturianos, una cuarta parte de la diáspora asturiana. Las dudas del presidente del PP asturiano, Ovidio Sánchez, sobre la visita a Cuba pusieron en el disparadero la utilidad de los viajes institucionales. «No sé qué negocios se pueden hacer en Cuba, desde luego, no de tipo empresarial, aunque no dudo que haya otras relaciones tremendamente gratificantes».
El endurecimiento del discurso de los populares asturianos, que siempre han participado en ese tipo de misiones, coincide con su ofensiva para captar un voto emigrante cada vez más decisivo en las elecciones que se celebran en Asturias.
Ovidio Sánchez, además de poner en duda los negocios que los empresarios puedan hacer en países como Cuba, advirtió en sus primeras críticas de que los países del próximo viaje institucional «ya han sido visitados anteriormente». Con esas palabras ponía también en tela de juicio que la presencia del presidente del Principado sea indispensable ahora para abrir nuevos mercados, uno de los argumentos manejados tanto desde el Ejecutivo asturiano como desde la Federación Asturiana de Empresarios (FADE). «Muchas empresas asturianas ya tienen presencia en esos países, no veo para qué necesitan al Gobierno asturiano en estos momentos; en cambio aquí tenemos 75.000 parados, hay otras prioridades», señaló Ovidio Sánchez, quien añadió un dato nuevo para cuestionar la misión a Cuba. «Este país debe 600 millones de euros a los empresarios españoles. No es, precisamente, un mercado emergente, y no creo que la presencia de Areces contribuya a pagar parte de esa deuda».
En fuentes del PP aseguran que pese a la reacción contra sus críticas al viaje a Cuba, destacados empresarios asturianos también juzgan innecesaria la presencia en el país caribeño y hasta la participación de los sindicatos en esos viajes. El presidente del Principado sostiene que «a esos viajes se va a trabajar, y mucho», y precisó que en el próximo periplo se ha incluido Cuba a petición de algunas empresas «que tienen unos problemas». La portavoz del gobierno asturiano, Ana Rosa Migoya, abundó en los objetivos empresariales: «En estos momentos está más justificado, si cabe, ayudar a las empresas a internacionalizar su actividad», dijo Migoya, quien resaltó que «Ovidio Sánchez ha perdido el norte, hasta la patronal le ha respondido en términos muy duros».
Aunque ninguno de los contendientes políticos saca el asunto a colación, lo cierto es que los viajes institucionales, además de suponer una embajada para las empresas asturianas, permiten siempre un acercamiento a la colonia de emigrantes, un caladero de voto cada vez más determinante. Sin ir más lejos, los votantes asturianos residentes en el extranjero ya rondan los 75.000, casi 5.000 más que hace un año, de los que 10.233 viven en México, 5.856 en Cuba, 1.484 en la República Dominicana y sólo 204 en Panamá, los cuatro países del próximo viaje institucional.
El PP perdió por goleada en el escrutinio del voto emigrante en las elecciones autonómicas y europeas, y se ha marcado como objetivo mejorar esa asignatura pendiente para aspirar a la victoria en 2011. Ovidio Sánchez acudirá en marzo al congreso de los populares en Argentina, país donde prepara un encuentro con la comunidad asturiana. Los populares ya criticaron durante la discusión de los Presupuestos regionales de 2010 el papel del Consejo de Comunidades Asturianas, que consideran controlado por el PSOE y uno de sus instrumentos para captar el voto de la emigración. Y ahora atacan con virulencia la escala en Cuba y el elevado coste de un viaje institucional, que cifran en un millón de euros, «en un contexto de crisis y recesión».