ARTURO ROMÁN
Maledicentes, que los hay muchos en los pantanos de la política, hablan con lengua afilada del inicio de la «operación retorno». Sería aquella que emprenden fieles arecistas quienes, en previsión de una posible salida de su líder de la Presidencia del Principado, van dejando los cargos en la Administración regional para encontrar mejor sombra y porvenir bajo otros techos. Interpretan tales aviesos observadores que el fidelísimo Luis Iturrioz se apeó, o lo apearon, de la Viceconsejería de Recursos Humanos para garantizarse el futuro en la Empresa Municipal de Transportes de Gijón (Emtusa). Juan Alfaro, recién ex gerente de la Sociedad Regional de Turismo, sería otro de los de la «operación retorno».
Pero no todos hacen las maletas. Los hay que, incluso, parecen no querer desprenderse del coche oficial ni para cruzar su despacho. Los consejeros de Industria y Educación, Torres y Riopedre, llegaron el lunes a un acto al Colegio de la Gesta de Oviedo en sus Audis. Ambos consejeros tienen la sede en la plaza de España. A 200 metros...