Oviedo, L. Á. VEGA
La revuelta de los presos de ETA en las cárceles españolas no está obteniendo eco por ahora en la de Villabona, uno de los centros, con el de Zuera (Zaragoza), donde Interior está concentrando a los etarras que han manifestado su desacuerdo con la dirección o su rechazo a la lucha armada. Sin embargo, ayer fue trasladado a Villabona, procedente de la cárcel pontevedresa de A Lama, el etarra Asier Ormazabal, que se había puesto en huelga de hambre siguiendo la directrices de la banda. Ormazabal tiene en su haber un amplio historial delictivo, con el asesinato de un policía nacional en 1995 y de un sargento del Ejército en 1996, según informa «Faro de Vigo», del mismo grupo editorial de LA NUEVA ESPAÑA.
Según fuentes conocedoras de la situación en el interior de la cárcel de Villabona, los presos etarras no están siguiendo la consigna de realizar «chapeos» -esto es, encierros en las celdas- y huelgas de hambre rotatorias, aunque eso no quiere decir que no vayan a realizarlos en el futuro. El pasado lunes, el colectivo de presos ordenó el inicio de estas huelgas, a las que se han unido reclusos tan ilustres como Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna, el ilegalizado brazo político de ETA.
Que no se hayan iniciado las anunciadas huelgas de hambre en Villabona no quiere decir mucho, puesto que en esa cárcel también hay un grupo perteneciente al ala dura que podría adoptarlas en cualquier momento. De hecho, algunos de los diecisiete presos que están ahora en la prisión asturiana elevaron hace algunos días varias instancias de protesta por la dispersión de los presos etarras. Ésta era una de las consignas del colectivo de presos dentro de su campaña para «elevar la moral» de los reclusos etarras y recuperar el ascendiente de la banda tras una etapa de creciente desafección por parte de algunos miembros. Hace unas semanas se vivió cierta efervescencia en el colectivo etarra en Villabona, aunque ahora la situación está tranquila, según indicaron personas conocedoras de la situación en el centro penitenciario.
Los presos etarras se mantienen por lo general alejados del resto de los reclusos, aunque esa situación ha comenzado a cambiar.
Asier Ormazabal, en Asturias.
Amplio dispositivo.
Un amplio dispositivo policial acompañó ayer el traslado de dos presos etarras desde el centro penitenciario gallego de A Lama a dos cáceles del Norte de España. Kepa Etxeberria fue trasladado a la cárcel de Zuera, en Zaragoza, mientras que el etarra Asier Ormazabal fue trasladado a la prisión de Villabona. El motivo de este traslado es que ambos reclusos se han sumado a la huelga de hambre que la ordenado la dirección de la banda.
Comenzó en 1991.
Ormazabal, que tiene en su haber dos asesinatos, comenzó su carrera terrorista en 1991 con incendios a concesionarios de coches en el País Vasco.