Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
La Federación Socialista Asturiana (FSA) estima que la construcción de una incineradora para los residuos de la región no sólo no supone una deslealtad a sus socios de gobierno, sino que tampoco vulnera el programa electoral con el que IU se presentó a los últimos comicios autonómicos. De esta forma, según precisó ayer Jesús Gutiérrez, secretario de organización de la FSA, la clave está en llegar a un acuerdo sobre el tamaño que debe tener este polémico equipamiento. Ahí es donde los socialistas se abren a la negociación y a la discusión con la coalición de izquierdas, ya que la decisión de construir la incineradora es firme y sin marcha atrás, aseguran. Es más, el PSOE asturiano estima que ya se trabaja con retraso para tener lista una solución cuando en 2015 quede sellado el vertedero de Serín.
IU se ha mantenido firme en su oposición a la incineradora, pero, por lo que se desprende de las últimas declaraciones de su coordinador regional, Jesús Iglesias, también da una gran relevancia a las dimensiones del equipamiento. «Si el Gobierno apuesta por una macroincineradora que queme 450.000 toneladas de basura al año, se estará vulnerando el pacto de gobierno», señaló Iglesias el pasado martes, una vez conocido que la cúpula de la FSA había emplazado al Ejecutivo de Areces a agilizar los trámites para la construcción de una nueva planta para el tratamiento de basuras en el centro de la región.
Jesús Gutiérrez, «número dos» de la FSA, aseguró ayer que la decisión de habilitar una incineradora de residuos en la región «no debe sorprender a nadie», toda vez que, según precisó, «ya estaba en el programa electoral con el que los socialistas concurrimos a las elecciones, y no vulnera el de IU, en el que se dice que la incineración no debe ser el método central de tratamiento de basuras, pero tampoco lo descarta». Para el dirigente socialista, «la pregunta es qué hacemos en 2015 con los residuos que no sea posible reciclar. ¿Queremos una incineradora o un vertedero?». Dando por hecho que IU no apuesta por esta última opción, que es la que Europa considera como la menos recomendable, Gutiérrez apunta que «lo que realmente debe entrar en discusión no es si se necesita una incineradora o no, sino las dimensiones más adecuadas». Y esto es algo que la FSA se muestra dispuesta a consensuar con sus socios de gobierno, «sobre la base de que ya vamos con retraso para tener una solución lista cuando sea necesaria, dentro de unos cinco años».
Por lo demás, y en relación a sus socios en el Ejecutivo, Gutiérrez entiende que «este asunto no debería provocar una tensión que derivara en la ruptura de un Gobierno conjunto» que, a su juicio, «está dando unos resultados positivos».
Sobre la postura del PP, único grupo de la oposición en la Junta General del Principado, el dirigente de la FSA indicó que «si lo que realmente quiere es que se habilite un vertedero en el centro de la región tiene que decirlo». Es más, también apuntó que si ésta es la solución más adecuada para Gabino de Lorenzo y pretende que se ubique en Oviedo también debería aclarar a sus ciudadanos el emplazamiento ideal dentro del municipio». A este respecto, Gutiérrez alabó «la claridad» del PSOE en el asunto de la incineradora, «como ya dejamos claro en el programa de los comicios de 2007», frente a la «indefinición» de un PP que, a su juicio, «casi nunca dice nada».
Por su lado, el presidente del PP, Ovidio Sánchez, acusó ayer a la FSA de tener una posición «anticuada» en su defensa de la incineradora y añadió que los socialistas «no aprovechan las nuevas tecnologías del sector». Además, criticó al PSOE por «no atender a las resoluciones que se adoptaron en la Junta General del Principado en 2006 sobre la realización de un esfuerzo en las políticas de reciclaje antes de la construcción de la incineradora».
Sánchez afirmó que el PP regional defiende la creación de un nuevo plan de tratamiento de residuos integral para Asturias, ya que, según dijo, «se está trabajando sobre un plan elaborado en 2001 del que no se ha cumplido nada». A su juicio, «con un nuevo marco se podrá ver la necesidad de un vertedero o la puesta en marcha de la incineradora en Serín».
Posturas enfrentadas.
PSOE.
Los socialistas defienden que la incineradora es menos contaminante que un vertedero y están decididos a impulsar su construcción, toda vez que el vertedero de Serín, en el que se acumulan basuras desde 1985, quedará sellado definitivamente dentro de cinco años.
IU-BA-LV.
La coalición rechaza la incineradora, y sobre manera si es de gran tamaño, con el objeto de relanzar el reciclado de basuras, tal y como recomienda la Unión Europea. Los Verdes añaden que las empresas de reciclaje generan más puestos de trabajo que una incineradora.