León
La puesta en funcionamiento de la línea de alta tensión Sama-Velilla tardará, al menos, un año más de lo previsto. Es la consecuencia de un olvido. El Ministerio de Industria y Red Eléctrica de España (REE) olvidaron solicitar a la Junta de Castilla y León un informe del proyecto de línea de alta tensión Sama-Velilla, lo que provocará un nuevo retraso en la autorización ambiental, que está pendiente de ser aprobada. El tendido es un proyecto que el Gobierno asturiano defiende hasta sus últimas consecuencias, pero que se ha topado con la oposición del Ayuntamiento de Aller y los ecologistas asturianos, además de con la de algunos concejos leoneses y el PSOE de esta comunidad.
El Ministerio de Medio Ambiente ha confirmado que el procedimiento de declaración de impacto ambiental (DIA), que se tramita desde el 29 de mayo de 2009, se está viendo afectado por falta de documentación preceptiva de una autoridad ambiental autonómica de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, según informa José Antonio Otero en «El Mundo» de León. A este retraso hay que sumar el que provoca estudiar las 27.000 alegaciones particulares, que están siendo revisadas, corroboradas y contrastadas una por una, antes de dar luz verde a este proyecto. La DIA, que es la que autorizará o no la viabilidad final del proyecto, debería estar terminada entre septiembre y octubre, ya que el plazo legal para el procedimiento es de tres meses. Desde Medio Ambiente reconocen que se ha incumplido este plazo y que no saben cuándo se tendrá toda la documentación.
Medio Ambiente ha requerido ahora al Ministerio de Industria que recabe de la Junta leonesa los informes que deberían haber consultado hace tres años. Se trata de detalles concretos sobre el territorio que cruza la línea Sama-Velilla, que en León es Red Natura 2000, Zona de Especial Protección de las Aves (Zepa), de influencia sobre especies protegidas y Reserva de la Biosfera de la UNESCO. Mientras no se aporten y valoren, no se podrá emitir la DIA. La Consejería de Medio Ambiente de León reconoce que «por ahora» no ha recibido en sus registros ningún requerimiento de Industria. Si la declaración de impacto desautorizase el proyecto, el ministro Sebastián debería dilucidar si desiste de la línea de alta tensión o si plantea un conflicto entre ministerios. Aunque desde su departamento informan de que la DIA «no tiene marcha atrás», que es vinculante, y que habría que buscar otra alternativa. «Si no se ejecuta como está ahora, no se hace», consideran fuentes de Industria. «No hay más alternativas ni se nos ocurre ningún procedimiento con más consultas y con más consenso, aunque siempre hay alguien que se opone y con eso hay que contar», agregan.