Oviedo, Luján PALACIOS
La mujer que denunció a su ex novio, J. M. P., por difundir en junio de 2007 imágenes íntimas a través del teléfono móvil y que llegaron a internet retiró ayer, justo antes del juicio, la acusación en el Juzgado de lo penal número 2 de Oviedo, según informaron fuentes de la fiscalía.
La vista, en la que estaban citados varios testigos, no llegó a celebrarse al quedar la acción penal extinguida por un acuerdo privado entre las partes, que no trascendió por voluntad de los implicados.
El joven, de 30 años y con domicilio en Llanera, se enfrentaba a una pena de tres años y diez meses de prisión y el pago de una indemnización de 5.000 euros por difundir un vídeo grabado con el móvil y en el que aparece su ex novia, sin el consentimiento de la mujer.
La acusación particular, por su parte, elevaba la petición de pena a cuatro años y cinco meses de cárcel y el pago de 8.000 euros a la víctima, mientras que la defensa solicitaba la libre absolución. Finalmente, el juez no tuvo que intervenir.
El hombre, al que se le imputaba un delito de revelación de secretos, habría difundido el vídeo, supuestamente, en venganza por la ruptura sentimental con su pareja, con la que mantuvo una relación durante los tres o cuatro meses primeros de 2006. Fue un conocido de la víctima quien, en noviembre de 2007, puso en conocimiento de la chica que el vídeo había sido difundido por su ex novio, incluso en internet, y que lo tenía «medio Oviedo».
En el vídeo, de 30 segundos de duración y en el que se la reconoce perfectamente, la mujer posa desnuda en una cama. Las imágenes fueron grabadas con su consentimiento, pero no así su difusión. La chica tuvo que someterse a tratamiento psicológico tras los hechos, ya que no quería salir de casa por miedo a ser reconocida.
Al parecer, mucha gente llegó a hacer comentarios del vídeo en internet, señalando su nombre y el lugar en el que trabajaba. La joven incluso llegó a recibir visitas en su puesto de trabajo de gente «interesada» en verla en persona, según varios testigos.
Por su parte, el imputado siempre defendió su inocencia, alegando que le habían robado el móvil, aunque tan sólo consta un cambio de terminal en febrero de 2007, casi un año después de haberse efectuado la grabación, y no la denuncia por robo.