Gijón, J. M.
Tanto las raíces franciscanas como el estilo con el que se identifica a la Orden de los Hermanos Menores (Ordo Fratrum Minorum, O. F. M.) están presentes en el escudo episcopal del nuevo arzobispo de Asturias, el franciscano Jesús Sanz Montes, que mañana toma posesión de la sede ovetense.
Como elemento singular de su insignia, Sanz Montes ha introducido el cordón y el nudo del hábito franciscano en lugar de las borlas y los pompones que adornan en todo escudo episcopal el capelo, o sombrero superpuesto al escudo propiamente dicho. Además de ello, otra referencia franciscana es la imagen de la pequeña iglesia de la Porciúncula, en Asís (Italia), primer hogar de San Francisco y sus seguidores.
El escudo es la «narración simbólica en la que se plasman los elementos que identifican al obispo según las leyes heráldicas», explica Sanz Montes en la publicación diocesana «Esta Hora». Su insignia es «comparable a una vidriera gótica, en donde hay una historia humana que es iluminada por una luz que no genera el hombre».
Tres de las insignias episcopales de Arzobispo figuran en el escudo: la cruz de doble trazo, el palio y el capelo, o antiguo sombrero de obispo y cardenales. El palio es la faja de lana con cruces que el Papa impone a los arzobispos, dado su rango superior al de los obispos, y que Sanz Montes recibirá en el Vaticano en junio. Al capelo de un arzobispo le corresponden 20 borlas y pompones (12 al obispo y 30 al cardenal), pero en el escudo de Sanz Montes son sustituidas por los referidos elementos franciscanos.