Oviedo, L. GANCEDO
El Gobierno asturiano considera a salvo la actividad de los mercados de abastos de los grandes municipios (Oviedo, Gijón, Avilés, Siero, Mieres y Langreo), pero en otros recintos ubicados en localidades de tamaño más modesto ha observado problemas de viabilidad que aconsejan «una reconversión». Según el director general de Comercio, Julio González Zapico, la opción que está en estudio es abrir paso a la instalación de enseñas de supermercados dentro de esos mercados.
Como recoge el proyecto de directrices de equipamiento comercial que ultima el Gobierno asturiano, el auge y la competencia de los supermercados han sido precisamente el origen de los problemas de algunas plazas de abastos. «La solución puede venir de la convivencia de los distintos formatos», expuso ayer González Zapico. Esta alternativa está pensada para mercados en declive y abordarla, matizó el director general, compete a los ayuntamientos, propietarios de los recintos, y requiere acuerdos con los comerciantes ya instalados. Se trata de convertir esas plazas de abastos en centros comerciales, de forma que se instale una mediana superficie -perteneciente a una enseña tipo Alimerka, El Árbol u otras análogas- que conviva con los comercios especializados en los productos tradicionales de los mercados: frutas y hortalizas, pescados y carnes. «La mediana superficie puede actuar como tractor y que todos salgan beneficiados», opinó Julio González Zapico.
El responsable de las políticas comerciales del Principado precisó que esa estrategia sólo se plantea para las plazas de abastos en dificultades. En Asturias, según un estudio de la Universidad, hay una veintena de recintos que suman más de 800 puestos de venta. El Principado cree que las principales plazas asturianas mantienen una actividad con futuro, si bien aboga por mejorar, con ayudas regionales, el mantenimiento y la promoción de los mercados y por potenciar ciertos servicios de atención al cliente, como el reparto a domicilio.