Oviedo, L. Á. VEGA
Aprovechar el potencial de los expertos asturianos y pararse a reflexionar sobre los problemas de la región y su futuro. En definitiva, poner la semilla de un «think tank» con los atributos de este tipo de «fábricas de ideas»: debates, conferencias, intercambios e invitaciones de grandes expertos. Este será uno de los objetivos de la nueva Unidad de Análisis Económico e Innovación Bancaria que Cajastur acaba de poner en marcha bajo la dirección del economista ovetense Antonio Álvarez Pinilla, gerente del Centro Europeo de Soft Computing de Mieres y profesor titular de Fundamentos del Análisis Económico en la Facultad de Económicas de Oviedo.
La unidad tendrá dos vertientes. Desde un punto de vista interno, el centro tiene como primera misión la realización de análisis económicos de mercado y de innovación bancaria. Los expertos que formen parte de la unidad analizarán no sólo los grandes movimientos del mercado bancario, sino que trabajarán en nuevas tecnologías, aplicadas especialmente a la banca. El centro de estudios analizará sobre todo la posibilidad de innovaciones en la operativa y los servicios bancarios. Esta vertiente se explica por la necesidad de actuar con perspectiva en un mercado cada vez más complicado, en el que todo va muy deprisa. Se precisa por tanto un faro de conocimiento que indique caminos innovadores y creativos.
Pero la unidad no quiere quedarse tan sólo en un instrumento interno de Cajastur. Nace con proyección al exterior. En realidad, pretende ser la semilla de un «think tank», un foro que a través de distintas herramientas aborde los grandes temas y problemas de la sociedad asturiana, en conjunción con otras entidades asturianas, como Soft Computing o el Instituto de Oncología, por poner sólo dos ejemplos, con la sola idea de fomentar el conocimiento, generar reflexión y aprovechar el alto potencial de pensamiento de la sociedad asturiana.
La idea de esta unidad surgió a raíz de la iniciativa Compromiso Asturias XXI, que reúne a 300 profesionales residentes fuera de la región, y que han pergeñado un programa de ideas para sacar a la región de su actual letargo. El presidente de Cajastur, Manuel Menéndez, ya manifestó al salir a la luz esta iniciativa que había que aprovechar a toda costa el potencial de la sociedad asturiana del exterior de cara a dirigir a Asturias hacia nuevos horizontes.
También LA NUEVA ESPAÑA, desde sus páginas, y especialmente en el editorial publicado el pasado 10 de enero, bajo el título «Nuevas ideas para Asturias», señalaba la necesidad de continuar el camino iniciado por Compromiso Asturias XXI de secundar la iniciativa de los asturianos de la diáspora y crear un «depósito de pensamiento» o «think tank». En ese editorial se señalaba que «la sociedad asturiana, que cayó en la desesperanza y en el conformismo después de sufrir años de dificultades, precisa sacudirse la apatía y romper con su falta de dinamismo económico».
El texto también señalaba la necesidad de que el Principado diseñase un sistema de I+D+i, de cambiar de modelo productivo, de elaborar «una nueva estrategia de fondo, a largo plazo», con el fin de encarar los desafíos futuros.