Colombres, Ramón DÍAZ
Si la primera impresión es lo que cuenta, el nuevo arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, tiene desde ayer mucho terreno ganado. Porque, con un discurso sencillo y directo, supo meterse en el bolsillo a los aproximadamente cien fieles que acudieron a su primera comparecencia en Asturias, en la iglesia de Colombres. Hasta los más exigentes, que haberlos, haylos, le dieron al nuevo jefe de la Iglesia de Asturias un voto de confianza.
Sagrario Díaz, Mercedes Canteli, Juana López, Ángeles Alonso, Florentina García, Simona Martínez y Estrella Lagoa, monjas de la residencia de ancianos local, se acercaron al templo colombrino con «mucha ilusión», junto a varios residentes. Querían ver y escuchar «al nuevo pastor». No las decepcionó: en su primera intervención pública en Asturias, Sagrario Díaz pudo ver a «hombre humilde y sencillo», que «nos va a llenar del espíritu de Jesucristo».
Teresa Jáñez, vecina de Pimiango, de 97 años, no se quiso perder la llegada del Arzobispo. Quedó «encantada» con sus primeras palabras. Tampoco faltaron otra nonagenaria, Josefina Ruiz, y Ester Erice Pérez, de 87 años, cuya mayor preocupación era «que (los ribadedenses) demos buena impresión».
Al son que marcaron el gaiteru llanisco Pablo Torrescano y el tamboriteru peñamellerano Gregorio Trespalacios, el nuevo arzobispo entró a las cinco de la tarde en una iglesia, la de Colombres, tomada por los andamios: en plena fase de rehabilitación. Sanz Montes saludó a los once niños que preparan para el mes de mayo su primera comunión. Paula Pidal, Adrián Rivero, Sofía de la Fuente, Alejandro Álvarez, David de Dios, Angelines Álvarez, Claudia Borbolla, Pelayo Rodríguez, Adrián Lles, Eduardo Martínez y Celia Borbolla, junto a sus dos catequistas, Carmen González y Montse Cantero, se mostraban encantados con su protagonismo y con el nuevo arzobispo. Eso sí, algunos de los chavales, un rato más tarde, fuera ya del templo, volvieron a su universo y, en medio de la fiesta, se rindieron a los encantos de una videoconsola.
No eran esos niños los más jóvenes en la iglesia. David Mújica, un bebé de Bustio de sólo tres meses de edad, acudió en brazos de su madre, Clara Mier. Tanto la madre como la abuela del pequeño, Inés Fernández, le dieron al nuevo arzobispo «un voto de confianza», lo mismo que Carmen Gutiérrez, vecina de Colombres.
A Rosario Fernández, natural de Sama de Langreo y vecina de Bustio, la convenció la «mucha personalidad» del Arzobispo. Y a Mercedes González, de Colombres, y a Anita Toraño, de Bustio, su «amabilidad» y sus muestras de cariño hacia los vecinos. Raúl Granda se llevó una «buena impresión» del dirigente de la Iglesia de Asturias. «Parece muy sencillo», comentó.
El coro de Ribadedeva, que dirige Asunción Gutiérrez Gamo, interpretó para el Arzobispo la «Plegaria a la Virgen de la Asunción», una pieza que se oye en las fiestas del 15 de agosto en Colombres. Mercedes Álvarez, integrante de la coral, aseguró que la primera impresión que se ha llevado de Sanz Montes es «muy buena», sobre todo, porque es «muy amable», por «su tono al hablar» y porque es «muy cercano y, a la vez, muy pastoral».
Hacia la Catedral
Sanz Montes, acompañado del nuncio, Enzo Fratini, iniciará el recorrido en coche hacia la Catedral, a la que accederá por la plaza Porlier, a las 11.40 horas.
Recibimiento
En las inmediaciones de la iglesia de San Tirso será recibido por Raúl Berzosa y por las autoridades. A continuación, el nuncio lo presentará al Colegio de Consultores de la diócesis y al cabildo de la Catedral. Después, el presidente del cabildo le ofrecerá para su veneración la Cruz de los Ángeles y el agua bendita con la que se asperjará.
Oración
El Arzobispo rezará en la capilla de Santa Bárbara y saludará a los obispos concelebrantes en la de Santa Eulalia.
La ceremonia
La procesión de entrada comenzará al mediodía. Ya en la sede, el nuncio se dirigirá a la asamblea y el diácono Manuel Antonio Jáquez mostrará las Letras Apostólicas por las que se nombra a Sanz Montes obispo de Oviedo. Tras la adhesión, continuará la misa, que acabará con una bendición.