Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
El PP considera que la decisión de construir una incineradora de residuos en Asturias, un proyecto que cuesta 250 millones de euros, no debe ser adoptada «de forma unilateral por el PSOE», sino que tendría que decidirse «con los votos de los ciudadanos» en las próximas elecciones autonómicas, previstas para mayo del año que viene. Es más, según Gabino de Lorenzo, alcalde popular de Oviedo, «lo que hay que hacer ahora es separar y reciclar, así como utilizar las alternativas existentes, con el fin de tener tiempo suficiente para provocar un gran debate democrático en el que los asturianos decidan sobre un asunto de gran trascedencia y que afecta a la salud y al bolsillo». El PSOE asegura que la incineradora debe tramitarse cuanto antes porque el vertedero de Cogersa agotará su capacidad en 2015.
En declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA, De Lorenzo calificó de «despropósito» que la Federación Socialista Asturiana (FSA) «humille a Izquierda Unida (IU) y le dé ordenes públicamente a Areces en una dirección, la de la incineradora, que, como estamos viendo, es más que discutible». IU rechaza el plan. A este respecto, el alcalde de la capital añadió que el debate «en torno a la basura en Asturias y a la incineradora de Serín está resultando útil y clarificador», aunque tildó de «lamentable» que «desde la FSA y desde el Gobierno regional se trate de utilizar el ordeno y mando y eliminar el debate de la incineradora». Al argumentar su posición, Gabino de Lorenzo sostuvo que «las cifras del estudio en el que se plantea la construcción de la incineradora están infladas», toda vez que, a su juicio, «Asturias no produce tanta basura, y menos aún con la crisis». Para el regidor ovetense, «la diferencia entre la previsión y la realidad es lo que hace que tengamos tiempo suficiente como para tomar la decisión más adecuada». Además, para De Lorenzo, «Asturias no separa y recicla todo lo que puede y debe hacer, incumpliendo los compromiso del Gobierno y las directrices comunitarias».
El regidor popular insistió en que «hay alternativas, que son parciales pero también reales, como las que yo he dicho: cementeras y térmicas tradicionales». De Lorenzo ha venido defendiendo un modelo que consiste en realizar un tratamiento mecánico biológico de la fracción resto de la basura que se genera en Asturias, de forma que se obtenga un combustible con capacidad para ser utilizado como combustible secundario en térmicas y cementeras.
Desde las empresas eléctricas se apunta que la posible utilización de CSR resulta «muy interesante», especialmente para proyectos de combustión en los que se utilice biomasa. Fuentes del sector explican que el combustible de residuos resultará rentable con «condiciones regulatorias favorables».