Colombres (Ribadedeva),
Rebeca AJA
Mucho revuelo, muchos rumores y al final terminó confirmándose el nombre del único acertante del pleno al quince correspondiente a la trigésima quinta jornada de la quiniela, que se embolsará 2.877.078 euros y sellado en la localidad asturiana de Colombres (Ribadedeva), en el supermercado Casa Fael. El afortunado es un vecino de Colombres, Rafael Ruiz Elvira, concejal de Sanidad, Consumo y Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Ribadedeva, además de una persona muy presente en la vida cultural del municipio y muy querida. La ausencia de Ruiz Elvira en el Pleno de ayer coincidía con el momento álgido de la quiniela de cábalas sobre quién podía ser el millonario ganador en Colombres. Y es que el premio revolucionó la villa.
Despejada la incógnita, quedó claro que Rafael Ruiz Elvira es, además de afortunado en el juego, afortunado en amistades, pues se demostró el cariño que se le tiene en la villa. Aunque natural de Ayamonte (Huelva), el hombre, de unos 50 y pocos años, lleva décadas afincado en Colombres, donde entró a trabajar como mancebo de la farmacia local siendo adolescente. El boleto con la combinación ganadora lo selló a escasos metros de la farmacia, en el supermercado Casa Fael. El establecimiento, fundado en el año 1964, fue escenario ayer de gran revuelo. El importe millonario del premio y haberse quedado en el concejo hizo que el pleno al quince fuera el tema del día.
En Casa Fael llevan apenas cuatro años funcionando como administración de lotería. Al frente de esta empresa familiar está José de Diego, quien conoció la noticia en la madrugada del lunes a través de una llamada telefónica del organismo estatal. «Cuando me avisaron ya estaba publicado en internet», comenta De Diego. Antes de que se conociera la identidad del premiado, este lotero daba casi por hecho que la persona afortunada tenía que ser de Colombres. Y así fue.
Al mediodía, pocas personas o casi nadie en Colombres, en Ribadedeva y en el vecino pueblo cántabro de Unquera no hablaban del asunto.
Algunos apuntaban a aquel vecino que es «muy quinielero», otros a alguien con mucho «mérito» porque la quiniela de este fin de semana era complicada, con resultados «difíciles». El comentario general se quedó en un «puede ser cualquiera», como decía Fermín García en otro establecimiento familiar con solera, el bar La Barata. García es amigo del afortunado, quien ayer desapareció de Colombres y se encerró en su casa. Este periódico trató, sin éxito, de hablar con Rafael Ruiz, casado con una mujer de Colombres y quien tuvo que pasar por el amargo trago de que una hija resultase herida grave en el trágico accidente de un autobús en Buelna, hace más de 10 años.