Oviedo, J. E. M. / J. A. O.
El Ministerio de Fomento admitió ayer que el recorte económico previsto en el plan de estabilidad diseñado por el Gobierno -de 50.000 millones de euros- supondrá la pérdida de «importantes inversiones» en materia de infraestructuras. Fuentes del Ministerio explicaron a LA NUEVA ESPAÑA que «aunque de momento no está decidido de qué manera afectará el ajuste a cada departamento», se espera que «el recorte sea importante porque hemos sido uno de los ministerios más favorecidos en el diseño presupuestario y es más fácil detraer inversiones en nuestras partidas que en la de otros departamentos que estén más ajustados». Estas mismas fuentes señalaron que «de momento, no se puede determinar qué obras serán las afectadas, aunque lo más lógico será repartir el recorte entre todos», en referencia a las regiones. De momento, el departamento que dirige José Blanco está «trabajando ya en la reprogramación de los proyectos, para ver dónde se puede recortar». «Se están valorando el grado de ejecución, la necesidad de los proyectos y otros aspectos, para luego decidir», añaden desde Madrid.
Fomento defenderá que el recorte sea lo más liviano posible, argumentando que «en época de crisis no es bueno tocar la inversión productiva, la que genera riqueza y empleo, aunque es cierto que el gasto corriente ya está ajustado al máximo». Los portavoces ministeriales explican que el ajuste será más patente a partir del año 2011. Uno de los apartados que se tratará de salvar de la quema es la partida destinada a inversiones ferroviarias. José Blanco señaló ayer en rueda de prensa que «la ambición» es mantener los máximos proyectos y que «la prioridad era y sigue siendo» el transporte ferroviario.
A nivel regional, tanto la dirección de la Federación Socialista Asturiana (FSA) como el Gobierno autonómico y el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, garantizaron que las grandes obras de infraestructuras que están en marcha en el Principado no tendrán problemas de financiación, ni experimentarán demoras en los plazos previstos por causa de esos multimillonarios recortes en el gasto público que va a aplicar el Ejecutivo central. No obstante, desde ninguno de estos ámbitos se ha garantizado la ejecución de los proyectos que se encuentran en fase embrionaria o cuyos trabajos aún no han dado comienzo. Es decir, que, de acuerdo con lo expresado ayer por los dirigentes socialistas, no habrá problemas para terminar la Autovía del Cantábrico, la de La Espina, la ampliación de El Musel o la plataforma de la variante ferroviaria de Pajares, pero otras actuaciones sí que se podrían ver afectadas por el plan de ahorro, entre ellas la llegada de la Alta Velocidad a Oviedo y Gijón, el AVE del Cantábrico, el túnel del Fito, el tercer carril de la «Y» y la autovía de La Espina a Ponferrada.
Después de que el consejero de Economía, Jaime Rabanal, desvelara el pasado sábado que las políticas estatales de ahorro podrían tener incidencia en alguno de los grandes proyectos para Asturias, el secretario de organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, precisó ayer que las obras que ya están en marcha tienen «garantizada su ejecución». Sobre la suerte de otros proyectos que están más retrasados y que se podrían ver afectados por la reducción del gasto, el «número dos» de la dirección socialista señaló: «Habrá que ver cómo esas medidas afectan a Fomento y a Asturias», pero destacando que, de todas formas, «las principales infraestructuras ya están en marcha y tienen la financiación asegurada».
Ante las críticas lanzadas desde IU, el PP, las centrales sindicales y la patronal, Gutiérrez subrayó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero «siempre ha mostrado un gran interés por el desarrollo de las infraestructuras del Noroeste, con el fin de que esta zona quede en pie de igualdad con el resto de áreas del país». Es más, a su juicio, el Ejecutivo, dentro de ese buen trato general al Noroeste, «ha colocado a Asturias, año tras año y sistemáticamente, a la cabeza estatal en inversión en infraestructuras».
En la misma dirección que Jesús Gutiérrez se expresó el consejero de Infraestructuras, Francisco González Buendía, quien también considera garantizada la ejecución y financiación de las grandes obras en marcha, mientras que, por su lado, el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, se refirió al asunto en Madrid, durante su intervención de ayer en el acto de la firma del crédito de 215 millones para culminar la ampliación del puerto gijonés de El Musel. El jefe del Ejecutivo lanzó «un mensaje de confianza y esperanza» porque, según indicó, «a veces se habla con catastrofismo de que se van a parar todas las obras públicas y el puerto de Gijón es la muestra de que no es así».
La polémica a cuenta del futuro de las obras de Asturias a partir del recorte de varios miles de millones de euros en el gasto de infraestructuras, también mereció ayer una intervención del delegado del Gobierno. Antonio Trevín Lombán aseguró que «las infraestructuras que están en marcha no se van a ralentizar», citando como ejemplos «el puerto de El Musel, o los tramos de AVE iniciados en el corredor de Madrid a Gijón».
las reacciones:
«Las infraestructuras que están en marcha no se van a ralentizar, entre ellas la ampliación de El Musel y el AVE entre Madrid y Asturias»
Delegado del Gobierno
«A veces se habla con catastrofismo de que se van a parar todas las obras públicas en la región, y el puerto de Gijón demuestra que no es así»
Presidente del Principado
«Lo importante es que las principales obras de Asturias ya se encuentran en ejecución y que tienen la financiación asegurada»
FSA-PSOE