Gijón, R. GARCÍA
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Asturias ha condenado a 24 años de cárcel a los 12 acusados de introducir ilegalmente en España a ciudadanos procedentes de la República China. En su sentencia, el juez encargado del caso, Antonio Lanzos, considera a los acusados «criminalmente responsables cada uno de ellos de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros». El magistrado condena a cada uno de los reos a dos años de cárcel y a pagar 134.000 euros a 67 de los inmigrantes afectados por esta estafa en concepto de indemnizaciones.
Los ahora condenados, ocho orientales y cuatro asturianos, «formulaban solicitudes de empleo para personas de nacionalidad de la República Popular China», pero esos trabajos nunca se llegaban a materializar ya que, según el juez, «eran inexistentes y mero subterfugio para conseguir la entrada ilegal en España de estas personas que, en pago por conseguir la entrada, pagaban diversas cantidades». De hecho, algunas de las empresas que solicitaban la contratación de estos ciudadanos no tenían solvencia económica.
Para evitar el control de las autoridades laborales los ahora condenados solicitaban empleos en sectores de actividad «carentes de solicitantes en España». También como tapadera, los estafadores pagaban a la Seguridad Social los impuestos que derivaban de la supuesta actividad laboral de los ciudadanos orientales en España, de esta manera evitaban ser investigados. En total, según se recoge en la sentencia, los acusados consiguieron la entrada ilegal de más de cien ciudadanos provenientes de la República China.
El principal imputado en esta trama era S. Y., un ciudadano de nacionalidad china actualmente fallecido que contactó con el resto de los acusados «a través de sus negocios de bazar y restauración».
El juez absuelve además a siete españoles, cuyas responsabilidades penales no han podido ser probadas en el acto del juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Asturias.