Oviedo, José A. ORDÓÑEZ
Los grandes proyectos de infraestructuras para Asturias que no tienen una consignación presupuestaria clara ni un grado de avance que permita garantizar su ejecución, y que, por tanto, corren el riesgo de quedar paralizados por los recortes anunciados por el Gobierno central superan los 2.200 millones de euros de inversión, de acuerdo a los cálculos previos facilitados por las administraciones. Entre esas actuaciones que se podrían ver afectadas por los ajustes económicos derivados de la actual crisis -alguna de las cuales corresponderá a la región, según han reconocido fuentes ministeriales- destaca la línea de Alta Velocidad entre Pola de Lena y Gijón, continuación de la Variante de Pajares, que, de acuerdo a lo previsto, supondrá un gasto de 1.500 millones.
Tras un informe previo que realizó durante más de un año una consultora de Madrid, Fomento debería de adjudicar en breve el estudio informativo del AVE Lena-Gijón. Pese a que el corredor ya está decidido, la empresa redactora dispondrá de otros 24 meses para cerrar el estudio, en el que, según fuentes de Fomento, también se analizará la viabilidad medioambiental de la iniciativa.
De esta forma, el documento no estará listo hasta 2012, momento en el que se podrá encargar la redacción de los proyectos de una obra complicada que, de acuerdo a lo anunciado por el ministro José Blanco, estará lista en 2015. Varios especialistas han alertado de que el plazo está muy ajustado y, además, apuntan que los dos años para la redacción del estudio conforman un plazo demasiado largo que, a su juicio, tendría como objetivo retrasar la inversión. Fomento ha negado tajantemente cualquier interés por demorar el proyecto y asegura que ese período de dos años es normal en una obra como ésta.
Otro de los proyectos que queda en el aire, dada su situación actual, es la construcción de una vía rápida entre La Espina y Ponferrada, continuación hacia tierras leonesas de la autovía de Oviedo a La Espina, que sigue en ejecución y que, si no hay nuevos retrasos, estará operativa en su integridad para 2011, una vez que culminen los tramos Grado-Doriga, Salas-La Espina, Cornellana-Salas y Doriga-Cornellana, aún pendientes.
La nueva vía de comunicación interprovincial, compromiso personal de José Luis Rodríguez Zapatero, también cuenta con el respaldo de los ejecutivos autonómicos de Castilla y León y de Asturias. Sin embargo, la consignación en los Presupuestos Generales es de poco más de 600.000 euros, por mucho que el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, haya incluido el túnel del Rañadoiro, recientemente inaugurado, dentro de las actuaciones para la conexión con Ponferrada. En ese mismo acto, el jefe del Ejecutivo reconoció que se trata de una obra complicada desde el punto de vista medioambiental y que se construirá doble calzada donde sea posible.
Dejando a un lado el AVE del Cantábrico, una actuación que paralizó la ex ministra Magdalena Álvarez al no contarla entre sus prioridades, el tercer gran proyecto que podría engrosar el paquete de esas actuaciones es el túnel del Fitu, la alternativa a aquella autovía del Sella -Cangas de Onís, Arriondas y Ribadesella- que planteó Francisco Álvarez-Cascos en sus tiempos al frente de Fomento. José Blanco se comprometió ante Vicente Álvarez Areces, en una reunión que mantuvieron el pasado verano en Madrid, a que el Gobierno central sufragaría en su integridad los 200 millones en que se calculó el coste del paso subterráneo. Es más, tras aquel acto se anunció la firma de un convenio de financiación entre las administraciones autonómica y central del que no se ha vuelto a tener noticia.
El resto de actuaciones, entre ellas la conclusión de la Autovía del Cantábrico, prevista para 2011, o el superpuerto de El Musel, que culminará a finales de este año, tienen el presupuesto asegurado.