Oviedo, J. A. ARDURA
El PSOE asturiano prevé adjudicar las obras de construcción de la incineradora de Serín después de las próximas elecciones autonómicas, en septiembre de 2011. Al menos ésa es la previsión incluida en un documento interno de la Federación Socialista Asturiana, que proyecta resolver el concurso de la futura estación de tratamiento de residuos en un plazo máximo de año y medio. Este calendario se conoce después de que el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, exigiera que la decisión final sobre al incineradora se aparcara hasta después de los comicios.
El documento socialista establece un plazo máximo de 72 meses para la puesta en marcha de la futura incineradora. De cumplirse ese calendario, la nueva planta de Serín, objeto de disputa y polémica entre las tres fuerzas políticas del Parlamento asturiano, entraría en servicio en la primavera del año 2016.
La Federación Socialista Asturiana también da por hecho en ese documento interno que la incineradora no tiene vuelta atrás porque resulta «inviable» buscar otra zona que cumpla la misma función de vertedero que realiza en la actuación la planta de Cogersa en Serín. «No hay tiempo que perder, ya que el actual vertedero se colmatará en 2014 o 2015 y buscar otro valle en el que depositar basura es inviable desde el punto de vista ambiental y social, además de ir contra las recomendaciones de la Unión Europea», argumentan los socialistas asturianos, que también mantienen que la incineración no va contra los programas electorales de PP e IU.