Gijón / Oviedo,
J. A. ARDURA / M. CASTRO
Los planes del PSOE para construir una incineradora de basuras en Serín han caldeado las relaciones en el seno del Gobierno asturiano, donde los socios minoritarios de IU-Los Verdes-BA consideran el asunto casus belli, «por su impacto en el medio ambiente y sobre la salud». La consejera de Bienestar Social, Noemí Martín, arremetió ayer contra la portavoz del Gobierno y compañera en el Ejecutivo asturiano, Ana Rosa Migoya, a la que acusó de «mentir» por decir que el Gobierno ya había decidido construir el horno. El portavoz de la coalición, Jesús Iglesias, también ha presentado una proposición no de ley en la Junta General del Principado para frenar la incineradora. El PP podría sumar sus votos a los de la coalición igual que ocurrió ya con Sama-Velilla.
Ana Rosa Migoya señaló ayer, tras la reunión del Consejo de Gobierno, que el Ejecutivo asturiano ya ha tomado la decisión de construir la incineradora y que el proyecto se pondrá en marcha en la próxima reunión del consejo de Cogersa. A renglón seguido, la consejera de IU, Noemí Martín, señaló que Migoya «miente» debido a que «ni se discutió ni tomó ninguna medida sobre la incineradora» en ningún Consejo de Gobierno, y acusó a Migoya de actuar como portavoz de sólo una parte del Ejecutivo. Más tarde, Migoya hizo pública una nota en la que se ratifica en sus declaraciones de por la mañana, matizando que la junta de gobierno de Cogersa aprobó la incineradora en 2003 y que será este consorcio quien tome la decisión definitiva.
Pero en IU creen que el plan de la incineradora es contrario al pacto de gobierno. De hecho, la proposición no de ley que han presentado en la Junta recoge textualmente los ocho puntos del programa de gestión de residuos que incluye el pacto de gobierno con el PSOE. IU propone al Parlamento que inste al Gobierno asturiano a que desarrolle «a medio plazo» esos ocho puntos, que giran en torno al reciclaje, antes de plantear la incineración.
La propuesta acusa a Cogersa de actuar con «desidia intencionada» al no promover el reciclaje de materia orgánica ni el reciclaje de lodos ni aumentar los puntos limpios, conforme al mandato que recibió de la Junta en 2002. «Estas acciones permitirían alargar, de forma considerable, la vida del actual vertedero», señala Iglesias. En función del respaldo que obtenga esta propuesta en la Junta General y del sentido del voto del PSOE, sus socios de gobierno podrán tomar otras iniciativas para frenar el horno de basuras.