Oviedo, J. E. M.
Las obras del Ministerio de Fomento soportarán la mayor parte del ajuste dentro del drástico plan de ahorro impulsado por el Ministerio de Economía para recortar 50.000 millones de euros en gastos antes del año 2013. Este plan de ahorro es una exigencia de la Unión Europea para reducir el déficit público nacional. Este año se recortarán 5.000 millones.
El Ministerio de Fomento explicó ayer que el ahorro planteado recaerá principalmente sobre las inversiones en obras, «que sufrirán un ajuste importante», ya que «el gasto corriente está exprimido al máximo». No obstante, el Ministerio ampliará esta medida, según confirmó ayer un portavoz en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA, a empresas como Renfe o el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF).
Algunas fuentes cifraron ayer en 1.760 millones el recorte que deberá asumir Fomento ya este mismo año. El Ministerio que dirige José Blanco será así, como adelantó LA NUEVA ESPAÑA el pasado martes, el departamento ministerial que asuma la mayor parte del ajuste, que globalmente podría ascender en unos 3.500 millones sólo en 2010 (el resto hasta 5.000 millones serían gastos financieros que se reducirían). Fomento evitó confirmar ayer las cifras citadas. «No tenemos conocimiento oficial, al menos a lo largo de la mañana (por ayer), de las cantidades de las que se habla. Imaginamos que debe tratarse de un borrador de trabajo o algo así porque el Ministerio desconoce las cifras», apuntaron desde Madrid.
Lo que sí parece seguro es que pese a no contar con confirmación oficial del alcance del ajuste, «José Blanco ya ha comenzado a trabajar para reorientar los proyectos y reprogramar las obras». «Hay un problema y lo principal es solucionarlo de forma inmediata», subrayan.
Sobre la reorientación de los proyectos, desde el Ministerio de Fomento se incide en que no se paralizará ninguna de las grandes obras que estén iniciadas, «porque, entre otras cosas, resultaría antieconómico», señalan, haciendo referencia al coste que tendrían las indemnizaciones que habría que pagar a las compañías adjudicatarias. «El resto puede verse afectado, aunque nunca se abandonará, sólo se ralentizará», subrayan.
Fomento ha abierto varias líneas de trabajo para mitigar el impacto del ajuste. El plan de participación público-privada para favorecer la financiación de las obras mediante avales del Estado a las empresas es uno de los frentes en el que más esperanzas ha depositado el Ministerio. Madrid también baraja aprovechar la capacidad de endeudamiento e inversión que tengan Renfe, Feve o la misma ADIF, sin castigar directamente el déficit público.