Oviedo, L. Á. VEGA
«Sólo está deseando que pase el juicio cuanto antes y poder olvidarse ya de este episodio», asegura la madre de Diana Rodríguez Villar, la joven médico residente (MIR) ovetense que fue brutalmente apuñalada por un compañero de trabajo y estudios, Isidro Rivadulla Lema, en el área de Anatomía Patológica del Hospital de Valdecilla de Santander, en junio de 2007. La joven «está reviviendo todo lo que ocurrió» conforme se acerca el juicio, que se iniciará pasado mañana, lunes, en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria.
Diana Rodríguez Villar está actualmente finalizando su especialización en el mismo hospital en el que fue atacada. La joven sufrió múltiples lesiones en el tórax, el abdomen, las piernas, los brazos y las manos. Su agresor la atacó con un bisturí de unos trece centímetros. La médico residente logró dejar paralizado a Rivadulla diciéndole: «Tú no eres así, mira lo que estás haciendo». Luego él mismo llamó a la Policía, mientras la joven se encaminaba al área de Urgencias del Hospital para ser atendida por sus propios compañeros.
Las secuelas que le dejaron las acometidas de su agresor no son especialmente graves, aunque las cicatrices aún son visibles. La joven estuvo hospitalizada 28 días y pasó por una larga convalecencia de 322 días. Durante tres meses estuvo impedida para realizar una actividad normal. Tras recuperarse se refugió en sus estudios y su actividad profesional.
La joven revivirá el ataque el próximo lunes, en un juicio en el que el fiscal pide dos años y medio de cárcel y su internamiento en un centro psiquiátrico, al sufrir un trastorno esquizoide. La acusación particular eleva esa pena a cuatro años y medio, y la defensa pide dos.