Problemas mentales
Isidro Rivadulla comunicó a los responsables del Hospital que había acudido a una consulta psiquiátrica porque no soportaba la presión.
Tres semanas antes del brutal ataque volvió a insistir sobre sus problemas para soportar la presión, pero le convencieron para que continuase con el programa. Le propusieron un tratamiento psiquiátrico, pero se negó a seguirlo.
El joven, que tenía 28 años cuando se produjeron los hechos, justificó el ataque que había cometido por la necesidad de «liberar tensión».
Diagnóstico
En el momento del ataque, el médico sufría un trastorno esquizoide de la personalidad y un trastorno psicótico, que «podía afectar profundamente a sus capacidades cognitivas y volitivas».
Indemnizaciones
El fiscal considera que el Servicio de Salud cántabro es responsable civil subsidiario.