Oviedo, J. A. ARDURA
El debate político sobre la incineradora de Serín no está aún cerrado. Si hasta ahora la discusión se centraba en el impacto medioambiental y sobre la salud de los ciudadanos, tanto el PP como Izquierda Unida plantean también serios reparos a la repercusión que la financiación de una obra de esas características, presupuestada en más de 250 millones de euros, tendrá sobre las economías de los ayuntamientos asturianos, que forman Cogersa, la entidad que afrontará dicho proyecto.
Los ayuntamientos del PP, entre ellos el de Oviedo, temen que la financiación de esa obra repercuta en sus cuentas y en sus pasivos, en función del porcentaje de participación que tienen en el Consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa). Por ejemplo, el Ayuntamiento de la capital tiene una participación del 10 por ciento en Cogersa. Según fuentes populares, «en la actual situación económica, muchos ayuntamientos no se pueden permitir aumentar su deuda para financiar la incineradora». Y pusieron como ejemplo el caso del Ayuntamiento ovetense: « Si el diez por ciento de participación se traslada al aval de la incineradora, Oviedo tendría que asumir una deuda de unos 25 millones de euros por esa obra».
IU también sostiene que la Federación Socialista Asturiana no ha despejado las incógnitas sobre la financiación de la incineradora, una cuestión crucial ante la actual coyuntura económica de crisis, con caídas generalizadas de ingresos en todos los municipios. En fuentes de la coalición, también se teme que los ayuntamientos tendrían que correr con, al menos, una parte de la financiación. La otra correspondería al Principado, que también está representado en los órganos de control de Cogersa. «Los socialistas no han abordado aún la vertiente de la financiación de la obra ni han explicado cómo repercutirá en las tasas de la basura», admitieron en fuentes de la coalición. El consejo de administración de Cogersa está integrado por el Principado y los ayuntamientos de Oviedo (PP), Degaña (IU) y Gijón, Llanes, Avilés y Navia (PSOE).
La Federación Socialista Asturiana entiende que todavía queda margen para la negociación en la Junta General del Principado, mientras que el PP e IU analizarán la situación con sus alcaldes y en el seno de la organización, respectivamente. La secretaria de política municipal de la FSA, Adriana Lastra, manifestó al término de una reunión con los dirigentes y los alcaldes socialistas de la zona centro y de la comarca de La Mesa que el debate político por la incineradora no está agotado, a diferencia del social. «Intentaremos que la decisión sea refrendada por el resto de las formaciones», manifestó Lastra, quien subrayó «el máximo respeto» por la proposición no de ley que llevarán sus socios de gobierno de IU a la Junta General, pero defendió que «la decisión de la FSA ya está tomada».
El PP asturiano, que en principio se opone a una macroincineradora, quiere debatir las cifras con sus alcaldes, en una reunión que tendrá lugar la próxima semana y a la que también asistirá la portavoz popular en Gijón, Pilar Fernández Pardo. El PP apuesta por potenciar el reciclaje y reducir la incineradora. El consejo político de IU de Asturias revisa hoy la marcha del pacto de gobierno, por lo que el debate de la incineradora también está servido en el seno de la coalición.