Cangas del Narcea / Moreda,
C. M. B. / P. R. / J. A. O.
Los que luchan cada día con el frío y la nieve no recuerdan otra más gorda que la de este año. Con más frío que nieve, el segundo gran temporal del año mantiene a Asturias tiritando. Aunque el frente siberiano comenzará a remitir mañana por la tarde y permitirá disfrutar de las jornadas centrales del Antroxu con una meteorología estable, según las previsiones, ayer todavía nevó de forma intermitente en numerosos puntos del centro de la región, en torno a los 200 metros de altitud, y hoy podría caer aguanieve a nivel del mar.
Aunque este temporal no alcanza, ni de lejos, la relevancia del que colapsó la región a comienzos de año, quienes se ven obligados a lidiar a diario con las inclemencias meteorológicas lo tienen claro: estamos ante el invierno más duro de los últimos años. «Por lo menos, de lo que se lleva de siglo», aseguran los integrantes del dispositivo antinieve municipal de Aller, que esta campaña llevan repartidos 40.000 kilos de sal, cuando lo normal es no pasar de 6.000 en todo el invierno.
Gonzalo Díaz, encargado de conducir el vehículo antinieve de Aller, asegura que, en jornadas como las de ayer o el jueves, «sales de casa a las siete de la mañana y nunca sabes cuándo podrás volver». Según indica, el gran objetivo del equipo municipal es «despejar en el día» los accesos a todas las localidades del tercer concejo más extenso de Asturias, con más de cien pueblos y la mitad de ellos de alta montaña. Además de la labor de diario en las rutas locales, Díaz y sus compañeros, entre ellos César García, hacen guardias de fin de semana bajo la coordinación del concejal de Obras.
El temporal de frío y nieve no ha golpeado con dureza a Cangas del Narcea, aunque, en esta ocasión, los problemas se derivan de las tremendas heladas que se registran. Las carreteras, húmedas por las precipitaciones, afrontan luego temperaturas por debajo de cero, lo que hace que se conviertan en auténticas planchas de hielo. Los que más sufren esta circunstancia son, lógicamente, aquellos que se ganan la vida en la ruta. Vicente Mon regenta una pescadería en Cangas del Narcea y acostumbra a viajar de pueblo en pueblo vendiendo su mercancía. En días como ayer es cuando tiene que extremar la precaución y cuando la labor que realiza requiere el doble de tiempo del habitual. Según explica, «hay que andar muy atento, porque la cantidad de hielo es muy grande». Mon reconoce que «éstas son jornadas duras, claro que sí, porque, aunque no hay demasiada nieve acumulada, hay que andar muy despacio para no salirse».
En Oviedo los termómetros registraron hasta 0,4 grados bajo cero. También quedaban seis puertos con cadenas y permanecían cerrados los pasos de Tarna y la carretera de acceso a los lagos de Covadonga.