1 de noviembre de 1755: la réplica del gran terremoto de Lisboa
A las 9.20 de la mañana del día de Todos los Santos de 1755 Asturias tembló de un extremo a otro, con especial virulencia en Gijón y sus alrededores. Fue la réplica del gran terremoto que destruyó Lisboa, con un 9 en la escala de Richter -el de Haití alcanzó un 7-. Es uno de los más destructivos de la historia, con 100.000 víctimas. Aunque en Haití falleció el doble, en Portugal afectó a una ciudad, dos siglos y medio atrás, con ratios de población más bajas. Marcó el nacimiento de la sismología moderna.
El «tsunami» que llegó a continuación
Al seísmo de Lisboa le siguió un «tsunami» que afectó a la costa asturiana y llegó hasta Inglaterra, como una gigantesca galerna. Los científicos creen que el epicentro del terremoto lisboeta, el primero documentado que se sintió en toda Europa, estuvo situado en un punto del Atlántico, a 300 kilómetros de la ciudad. El suceso sigue siendo un misterio científico.
10 de junio de 2006: el epicentro estaba en Lugo
A las ocho y veinte de la mañana del 10 de junio de 2006 el suelo asturiano «bailó» durante tres segundos. Un terremoto de 3,8 grados en la escala de Richter con epicentro en Castrillo de Cabrera (León) despertó a los asturianos. A pesar de su escasa intensidad, el servicio asturiano de emergencias recibió 118 llamadas de alerta.
12 de agosto de 2007: desde Ciudad Real
El terremoto de magnitud 5,1 en la escala de Richter con epicentro en Pedro Muñoz (Ciudad Real) también llegó a Asturias. Se sintió en casi toda la Península.
28 de febrero de 2008: seísmo occidental
A las tres de la mañana del 28 de febrero de 2008, frente a la costa occidental de Asturias, a 26 metros de profundidad, se generó un terremoto de 3,4 en la escala Richter, que despertó a Tapia, Navia y Coaña. Vino precedido de otro más pequeño en Taramundi, de magnitud 2,6.