Oviedo, Raquel L. MURIAS
El recurso interpuesto por la mayor sociedad de pescadores del oriente de Asturias, «El Esmerillón», para «tumbar» la normativa de pesca de 2010, la más restrictiva de la historia de Asturias, no afectará a la campaña de este año. Aunque el juez ha admitido a trámite el recurso y se ha abierto un proceso contencioso-administrativo, fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) explicaron ayer a este periódico que es casi imposible que el juez aplique medidas cautelares, más cuando «El Esmerillón» no las ha solicitado.
Antón Caldevilla, presidente de este colectivo que aglutina a más de 2.000 aficionados a la pesca, explica que «no hemos solicitado medidas cautelares porque era muy probable que se nos obligase a depositar una fianza y no sabemos cómo se va a resolver el proceso; es decir, si nos van a dar la razón o no». «El Esmerillón» pide en su recurso que se anule la normativa aprobada para esta campaña y argumenta como motivo principal para que se anule el reglamento que éste se aprobó fuera de plazo, concretamente, diecisiete días después de lo que se establece en la ley de Ecosistemas y Pesca Fluvial del Principado de Asturias, que marca como fecha tope para la publicación del reglamento en el BOPA el 1 de noviembre. El abogado de este colectivo, el leonés Bernardo Gutiérrez, explicó que la prioridad de «El Esmerillón» es que «se anule la normativa».
Antón Caldevilla afirmó que «lo que nos gustaría es que los tribunales aplicasen para esta campaña la norma del año pasado, pero lo vemos muy difícil, porque ya se han sorteado los cotos». Caldevilla confía en que el recurso se resuelva a favor de «El Esmerillón». «No es lógico que se dé por válido y legal un reglamento que ha salido publicado fuera de plazo, si yo voy a pescar días después de que se cierre la temporada nadie se anda con contemplaciones», argumenta el presidente de «El Esmerillón».
Sin embargo, fue la propia viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, la que reconoció en una entrevista a LA NUEVA ESPAÑA que era cierto que el reglamento se había aprobado fuera de plazo, pero que no era la primera vez, y que había sido como consecuencia del intenso debate llevado a cabo con las sociedades colaboradoras que están en el Consejo de Pesca, un debate en el que «El Esmerillón» no quiso participar a pesar de ser miembro.