Oviedo,
Luján PALACIOS / E. P.
La prisión de Villabona pondrá en marcha en unos 20 días un programa de educación vial entre sus internos, en el que otros reclusos actuarán como profesores.
El director del penal, Esteban Suárez, indicó ayer que la junta de tratamiento ha seleccionado a cinco presos que ya están recibiendo la formación necesaria, bajo la supervisión de un educador, para poder ejercer como «monitores» con los internos que no tienen carné de conducir. De esta manera, «se trata de que adquieran unas nociones básicas de circulación y educación vial», indica Suárez. La actividad forma parte de un programa de una campaña del Ministerio del Interior para sensibilización en seguridad vial.
Paralelamente, los internos que así lo deseen y que cumplan el perfil necesario podrán sacarse el carné de conducir en la cárcel asturiana gracias a un acuerdo firmado ayer entre la Confederación Nacional de Autoescuelas y la secretaría general de Instituciones Penitenciarias.
El acuerdo se aplicará en Villabona y en otras 14 cárceles de toda España. Los profesores impartirán las clases de forma voluntaria, con lo que los presos con recursos sólo tendrán que abonar las tasas de tráfico y el coste del test psicotécnico.
Las autoescuelas impartirán tres cursos teóricos de 25 horas al año en cada una de las cárceles, siempre que exista un mínimo de 10 internos interesados.
Según un estudio realizado por Instituciones Penitenciarias en noviembre de 2008, el 77,7 por ciento de los internos de las prisiones españolas solían conducir antes de entrar en prisión, y el 31,4 por ciento de ellos (unas 20.000 personas) no tenía el permiso de conducir.