Oviedo,
M. PÉREZ
La brigada provincial de Policía científica de Asturias asumió hace unos meses las competencias de informática forense ante el aumento de casos de pedofilia. Antes, los discos duros de los ordenadores se analizaban en Madrid.
En el departamento de informática forense trabajan dos personas que se dedican al análisis de todos los soportes informáticos que se incautan en una operación policial. «El 80 por ciento de nuestro trabajo lo ocupan casos de pornografía infantil», explica uno de los agentes policiales que trabaja en el área de informática. «Es un trabajo muy desagradable, pero alguien lo tiene que hacer», explica.
En cuanto a la dificultad de acceder a los datos en los discos duros, el mismo agente cuenta que los pedófilos no son precisamente de los que cifran y ocultan los contenidos que manejan «porque lo quieren tener a mano para mirar». Es habitual que los casos de pornografía infantil que manejan estén relacionados con redes nacionales e internacionales que terminan con una pata en Asturias, tanto de consumo como de distribución de pornografía infantil.