Oviedo
El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, recortará en un 10% los altos cargos de su Gobierno para 2010. Es la primera fase de un plan que durará tres años y que tiene como objetivo reducir en un 30% la plantilla de asesores de la que dispone la Junta extremeña actualmente. El recorte permitirá ahorrar 12 millones de euros de las arcas públicas.
El Principado cuenta con más de doscientos altos funcionarios para distintos cargos entre coordinadores, analistas y asesores técnicos, pero, de momento, no ha habido ningún anuncio oficial por parte de la Administración asturiana de que se vayan a aplicar medidas similares a las de Extremadura. El Principado sí congeló en 2009 y en 2010 los salarios de sus altos cargos y aplicó un plan para reducir en general los gastos de dietas, desplazamientos y otros análogos del conjunto de su plantilla.
Fuentes del Gobierno asturiano subrayaron ayer que la Administración asturiana ya es de las más austeras del país. «Los altos cargos tienen unos de los salarios más bajos y se han congelado dos años seguidos», destacaron esas fuentes, y señalaron que, en principio, no está previsto abordar un recorte semejante al de Extremadura, comunidad que en 2010 tuvo un déficit equivalente al 2,5% del PIB. El de Asturias fue inferior al 1%.
El «tijeretazo» que aplica Extremadura pone en la calle a ocho altos cargos, a los que se sumarán la próxima semana 16 puestos eventuales o de confianza (asesores, jefe de gabinete, conductores o secretarios) y 19 jefes de servicio y 13 directivos del Servicio Extremeño de Salud. Extremadura elimina 14 direcciones generales, pero se crean seis que resultan de fusionar a las que desaparecen. Pero Fernández Vara va más allá. El próximo año suprimirá otros 15 puestos de directores generales y 32 eventuales, además también se congelarán los sueldos de los altos cargos y se recortarán, pasando de 18 a 6, la lista de empresas públicas.
El presidente extremeño no ha tardado en reaccionar, y es que sólo habían pasado cinco días desde que se conocieron los resultados de una encuesta, según la cual, el PP de Extremadura ha recortado en 10 puntos en intención de voto, en relación a la campaña anterior. Vara decidió entonces tomar medias y alegó que si se pide un esfuerzo a la sociedad, «debemos de empezar por nosotros mismos», según manifestó el presidente extremeño.