Oviedo, J. A. ARDURA
La portavoz del Gobierno asturiano, Ana Rosa Migoya, rechazó ayer la apertura de un nuevo frente de conflicto con sus socios de IU a cuenta del ajuste de la oferta pública de empleo para 2010. Migoya atribuyó a «un malentendido» las críticas de la coalición a la decisión del Ejecutivo de congelar las plazas de empleo público en este ejercicio y destacó que los diputados de Izquierda Unida ya conocían las intenciones del Gobierno de Vicente Álvarez Areces desde el debate del estado de la región, que tuvo lugar en septiembre pasado. La portavoz, no obstante, vaticinó que la congelación de la plantilla no repercutirá en la calidad de la prestación de servicios básicos como la sanidad, la educación y los servicios sociales.
El grupo parlamentario de IU responsabilizó el pasado lunes a la parte socialista del Gobierno de «no estar cumpliendo su compromiso de mantener el mismo nivel de empleo que el año anterior». La diputada Diana Camafeita incluso apuntó que la provisión de plazas para la Administración regional «habría que tratarla de manera monográfica en el seno del Consejo de Gobierno» y que «la parte socialista del Ejecutivo ha tomado esta decisión de manera unilateral».
Ana Rosa Migoya respondió ayer que la congelación de la oferta pública de empleo «sí fue tratada». «Y no porque lo diga yo, ya lo anunció el presidente del Principado en el debate de orientación política en septiembre, y en la discusión de los Presupuestos regionales también se abordó este asunto porque es inherente a los créditos presupuestarios que se consignan».
La portavoz del Gobierno contextualizó el recorte en la oferta de empleo público respecto a los dos años anteriores «en un escenario de contención del gasto en materia de personal para todas las administraciones públicas» y recordó que entre 2008 y 2009 el Principado sacó 3.608 plazas. Según Migoya, el objetivo del Ejecutivo asturiano es que a lo largo de este año «se pongan en marcha todos esos procesos selectivos».
La consejera de Administraciones Públicas defendió que esos ajustes en la plantilla «se pueden hacer sin comprometer la calidad en la prestación de los servicios básicos» y eludió entrar a valorar si la oferta del Principado cubrirá las plazas vacantes por jubilación. «Mantenemos que con la propuesta que hay encima de la mesa en las convocatorias pendientes hay recursos suficientes para garantizar la prestación y la calidad de esos servicios».
El Principado ha ofrecido en la negociación de la mesa general con los sindicatos la creación de 120 plazas en la oferta pública de empleo de 2010, todas en el ámbito de la Educación Secundaria, una propuesta muy cuestionada por los sindicatos mayoritarios que consideran que, en la práctica, supone una congelación de plantilla.