Oviedo, L. Á. VEGA
El ovetense J. V. M. R., de 46 años, acusado de colgar dos fotos de su ex mujer desnuda en la página de contactos íntimos «sexocasero.com», negó ayer los hechos y sostuvo que cualquiera pudo hacerlo. La defensa del acusado, a cargo del abogado Óscar Trapiello, señaló en el juicio que, aunque se ha identificado la dirección IP desde la que se remitieron las fotos a la página de contactos, que corresponde a la empresa de maquinaria en la que el acusado y su ex pareja trabajaban, no se ha conseguido establecer desde qué ordenador concreto se realizó el envío, ni se han localizado las propias fotografías, puesto que la Policía no investigó los ordenadores de su representado. En el juicio, los agentes del grupo de delitos tecnológicos de la Jefatura Superior de Policía reconocieron que las fotos pudieron ser enviadas por una tercera persona.
Las imágenes en concreto mostraban a la ex mujer de J. V. M. R. en top-less en una playa y en una habitación. La víctima aseguró que las había tomado su ex marido, por lo que sólo él podía haberlas enviado. Las fotos fueron colgadas en un anuncio titulado «La golfa de Oviedo», en el que se incluía el nombre de la mujer, su teléfono y un texto en el que explicaba su disposición a mantener relaciones sexuales.
Después de que se colgase este anuncio en internet, la mujer comenzó a recibir llamadas telefónicas en las que se le requería para practicar el sexo, una experiencia que resultó para ella especialmente molesta y humillante.
Aparentemente no había motivo para que el ex marido se cobrase una venganza tan desagradable sobre la que fuera su mujer. La separación se había producido al menos nueve meses antes de los hechos y había sido de mutuo acuerdo. En el juicio, sin embargo, salió a relucir que la mujer acababa de iniciar una nueva relación poco antes de comenzar a recibir las inoportunas llamadas. La defensa del acusado sostiene, sin embargo, que no hay pruebas de que esas llamadas se produjesen.
El fiscal mantuvo su petición de tres años de condena por un delito de revelación de secretos, aunque modificó en la fase de informe su escrito de acusación para solicitar que alternativamente se condene al acusado a un año y medio de cárcel por un delito de daño moral. El fiscal también solicita el pago de una indemnización a la mujer por importe de 6.000 euros por los perjuicios ocasionados. La acusación particular, ejercida por la víctima, bajo la dirección letrada del abogado Javier González Rodrigo, mantuvo una petición de cinco años de prisión, aunque también introdujo alternativamente la posibilidad de un delito de daño moral.