Oviedo
Los populares basan sus dudas sobre la «mala suerte» que la consejera Ana Rosa Migoya está teniendo con sus jefes de servicio en el caso del jefe de la unidad técnica de Arquitectura en la Agencia para el Desarrollo de Proyectos e Infraestructuras Culturales, Alejandro Alcázar. El arquitecto ocupó el cargo en la época en que la ahora portavoz del Gobierno estaba al frente de la Consejería de Cultura.
El pasado 2 de enero de 2009 el PP denunció al arquitecto por trabajar por libre cuando por su cargo como funcionario de nivel 28 tenía dedicación exclusiva, y de participar en mesas de contratación en las que cree que hubo «tratos de favor» de Alcázar a determinadas empresas. La fiscalía archivó el caso, aunque en su decreto entiende que ante el contenido de la denuncia «cabe inferir una falta de profesionalidad y de lealtad con la Administración», lo que para la fiscalía «no constituye de por sí una actividad penalmente relevante» debido a la falta de pruebas y de indicios.
Los populares, que presentaron la denuncia a través de su diputado en la Junta General del Principado Ramón García Cañal, sostenían la existencia de graves irregularidades (cohecho y tráfico de influencias) cometidas por parte de este jefe de servicio, dado que el arquitecto había presentado como profesional libre 442 expedientes ante el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias.