Oviedo, M. PÉREZ
Los regeneracionistas son lectura obligada, también en la actualidad. «Es curioso que todavía hoy, cuando tenemos algún problema, como la crisis, se habla de regeneración». Ésta es una de las conclusiones con las que cerró ayer el historiador Santos Juliá en el RIDEA una conferencia sobre «Los regeneracionistas como formadores de opinión». Juliá analizó el papel de los regeneracionistas, el movimiento intelectual que a finales del siglo XIX y principios del XX reflexionó sobre la decadencia de España.
Sus opiniones, según Juliá, han dejado una huella profunda en la política española. Hasta tal punto que todos los presidentes de la democracia española han hablado de regeneración. «Lo hizo Felipe González en su primer discurso; Aznar en la campaña para conquistar la mayoría, y la regeneración democrática también se utilizó en la campaña electoral de 2004», explicó. El historiador también se refirió a la «desconfianza» de la sociedad española con las instituciones, como herencia del regeneracionismo. «Tenemos la dificultad de sentir al Estado como una construcción de todos y en confiar en la institución más allá que en la persona», dijo. «En Estados Unidos el Tribunal Supremo es el Tribunal Supremo; aquí preguntamos "¿y quién está ahí?».
La charla forma parte del ciclo «La España de los tres primeros decenios del siglo XX», que organiza la Fundación Hidrocantábrico.