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Casi todos los ayuntamientos implicados en el plan advierten de que «tendremos que hacer valer nuestros derechos» en el caso de que las intenciones del Principado choquen con los planes de ordenación urbana (PGOU) de las localidades. «¿Esto casa bien con los planteamientos urbanísticos que están en marcha?», se pregunta Noval.
Desde el Ayuntamiento de Oviedo se asegura que habrá colaboración siempre y cuando se tengan en cuenta cuestiones como la mejora de las comunicaciones. Alberto Mortera, concejal de Urbanismo, echa en falta «más reserva de suelo para viales en Colloto y La Corredoria». Mortera señala la necesidad de crear o mejorar los enlaces con las principales arterias de comunicación, sobre todo con la AS-II (denominada «I») dado que será por estas dos zonas por las que llegue uno de los mayores «flujos de circulación hacia el nuevo hospital, fundamentalmente desde Gijón y Siero». Y es que teme que si no se siguen estas recomendaciones «no se podrán dar en un futuro soluciones a posibles problemas de tráfico parecidos a los que ahora se dan en la "Y" a la altura, por ejemplo, de Lugones».
Mortera advierte de que el Ayuntamiento plantará batalla. «Si lo que pretenden es incluir en el plan millones de metros de Colloto y La Corredoria sin tener en cuenta lo que conviene a estas zonas, que no cuenten con ellos», señala.
Y es que Mortera señala que La Corredoria «es la zona de Asturias que más ha crecido en los últimos años», para añadir: «Puede ser que sea un plan para 20 años, pero hay cosas que son necesarias para dentro de 20 meses». «Pretender orillar a Oviedo por cuestiones políticas es perjudicar a toda Asturias», sentenció. Mientras, desde el Ayuntamiento de Llanera se espera contar con el documento definitivo del plan para hacer una valoración en profundidad, pero ya en el momento de conocer el avance su alcalde, Avelino Sánchez (PP), lo calificó como una «invasión de competencias», y aseguró que para ordenar su territorio «no necesitamos al Principado».
Desde Lugones (Siero), Rafael Rodríguez, edil de Conceyu, aplaude el objetivo del plan, y pide «la revisión del plan de ordenación de Siero ahora que por la crisis la construcción está parada». La idea de Rodríguez es la de introducir cambios en el PGOU sierense para permitir, por ejemplo, «edificios de mayor altura». «Con el nuevo hospital a cinco kilómetros y con un polígono industrial de un millón de metros cuadrados como el de Bobes al lado, somos el pueblo de Asturias con más futuro», sentenció.
Mientras, los usuarios del aeródromo de La Morgal mostraron su indignación por la intención de cancelar los vuelos privados con motivo del plan de ordenación. «No se crean más puestos de trabajo por crear más polígonos industriales», asegura Joaquín Fanjul, presidente de la asociación que agrupa a 60 usuarios de éstas instalaciones aeronáuticas. Fanjul no entiende que cuando el Principado inauguró las obras del circuito Fernando Alonso, situado a escasos metros del aeródromo, «se nos dijera que al ser dos actividades de motor eran compatibles, y que ambas iban a tener tirón porque muchos practicantes de karting también vuelan». Fanjul señala que «en la época del I+D+i se quiere acabar con un aeródromo donde la mayor parte de las máquinas que hay (ultraligeros) son experimentales». Fanjul asegura que esta actividad también genera varios puestos de trabajo y que La Morgal «es el único aeródromo de estas características en Asturias y en el norte de España».