Oviedo, L. G.
Asturias estuvo entre los territorios del país donde la edificación fue más contenida durante los años del «boom» inmobiliario que arrancó en la segunda mitad de los años noventa. Según datos del Gobierno central, entre 2000 y 2008, en la región se edificaron 83.284 pisos y casas, cantidad que equivale al 16 por ciento de todo el parque de viviendas que la región tenía al entrar en el siglo XXI. Y supone tanto como todas las viviendas que también entonces sumaban Avilés, Siero y Mieres.
Es un balance lejano de los que presentan las zonas del país con más fiebre urbanística. La clasificación la encabeza Málaga, donde se levantaron casi 300.000 viviendas, tantas como el 41% de las que tenía esta provincia andaluza en 2000. Almería, Toledo, Castellón y Murcia siguen en una clasificación que, por la parte baja, ocupan Orense, Vizcaya y Teruel.
«En Asturias hubo una menor presión inmobiliaria en la costa», destacan dirigentes de la patronal CAC. La aprobación del plan de ordenación del litoral (POLA) puso límites a la edificación y la llegada de la crisis borró del mapa operaciones que se manejaban en varios ayuntamientos costeros para edificar miles de viviendas.
El «boom» inmobiliario fue menos intenso en Asturias y también lo ha sido el impacto de su desenlace en las empresas, sostienen los promotores.